Por qué los pozos de agua salada son una opción ideal para la piscicultura

Graficar la importancia de los estudios de vulnerabilidad de acuíferos

Un pozo de agua salada es una estructura perforada en la tierra con el fin de extraer agua salada del subsuelo para el suministro de agua.

Desde un enfoque hidrogeológico, un pozo de agua salada es un pozo que se perfora en acuíferos costeros o en islas, con el objetivo de extraer agua subterránea salada. Estos acuíferos costeros, por lo general, están formados por materiales permeables, como arena y grava, los que están saturados con agua de mar.

Estos pozos pueden tener diferentes profundidades, diámetros y capacidades de producción. Por lo tanto, su construcción y diseño dependerán de las características del acuífero y del volumen de agua salada requerido por la piscicultura.

Es importante considerar que el uso de pozos de agua salada puede tener un impacto en el medio ambiente y la disponibilidad de agua salada en la zona. Por esto, es necesario realizar Estudios Hidrogeológicos y de Impacto Ambiental antes de su construcción, para así garantizar su uso de manera sostenible y responsable.

Por qué los pozos de agua salada son una opción ideal para la piscicultura

Los pozos de agua salada pueden ser una opción ideal para las pisciculturas debido a que contienen agua con alta salinidad, lo que resulta beneficioso para el cultivo de ciertas especies de peces marinos.

El agua de mar es rica en nutrientes esenciales para el crecimiento de los peces, como el sodio, el cloruro y el magnesio. Además, también contiene oligoelementos y minerales que son importantes para el desarrollo de los tejidos y órganos de los peces.

Además, los pozos de agua salada son sistemas de acuicultura cerrados, lo que significa que el agua puede ser recirculada y filtrada para eliminar los desechos y mantener la calidad del agua. Esto puede ser beneficioso en comparación con los sistemas de acuicultura abiertos en el mar, donde las corrientes y mareas pueden afectar la calidad del agua.

En general, la utilización de pozos de agua salada para una piscicultura presenta diversas ventajas en comparación a otras fuentes de abastecimiento, lo que los convierte en una opción ideal para la cría de peces.

Beneficios de los pozos de agua salada en pisciculturas

  • Disponibilidad de agua: A diferencia del agua dulce, el agua salada se encuentra en abundancia en la mayoría de las regiones costeras, lo que la hace más fácil de obtener.
  • Reducción de costos: Los costos asociados con la extracción, tratamiento y distribución de agua dulce pueden ser significativos, lo que aumenta el costo de producción en una piscicultura. El uso de pozos de agua salada puede reducir estos costos, ya que no necesita ser tratada y el proceso de distribución es más simple.
  • Mejora en la salud de los peces: Los peces criados en agua salada tienen una tasa de supervivencia y crecimiento más alta que los criados en agua dulce. Además, el agua salada contiene nutrientes y minerales esenciales para el crecimiento y la salud de los peces.
  • Control de enfermedades: El agua salada es menos propensa a albergar bacterias y parásitos que pueden afectar la salud de los peces, lo que reduce la necesidad de tratamientos costosos y el riesgo de pérdidas en la producción.
  • Mejora en la calidad del agua: Los procesos de producción de peces pueden generar una gran cantidad de residuos y contaminación en el agua. El uso de agua salada ayuda a diluir y eliminar estos residuos de manera más efectiva, lo que mejora la calidad del agua y reduce los impactos ambientales.

En resumen, el uso de pozos de agua salada presenta diversas ventajas que pueden mejorar la producción y reducir los costos de producción. Sin embargo, es importante considerar los impactos ambientales y las necesidades específicas de cada piscicultura antes de decidir utilizar agua salada.[:en]En tiempos de escasez hídrica, la intrusión salina en acuíferos costeros es uno de los fenómenos más preocupantes. A nivel mundial, cerca del 40% de la población vive a menos de 100 kilómetros de la línea de costa, mientras que en Chile, el 21% de los habitantes lo hace a menos de 10 kms del litoral.

Lo anterior, más el rápido crecimiento demográfico, ha incrementado la presión por el uso de agua subterránea destinada al consumo humano y a las actividades productivas.

Qué es la intrusión salina

Se denomina intrusión salina al movimiento permanente o temporal del agua salada tierra adentro, desplazando al agua dulce. Se considera que el agua captada de un acuífero costero se contamina (saliniza) cuando la porción activa de la captación se ve afectada por la zona de mezcla de agua dulce y agua salada o por la propia agua salada.

Una mezcla de aguas que contenga una fracción pequeña de agua salada, del orden del 3 a 4%, añade entre 600 y 800 ppm de cloruros al agua dulce, lo que en general supone que el agua resultante tenga una salinidad muy alta e inadecuada para la mayoría de los usos potenciales.

Intrusión salina

Precisamente esto es lo que puede producir la extracción excesiva de agua de los acuíferos costeros, donde la disminución del recurso permite que el agua salada sea arrastrada hacia las zonas de agua dulce, dejándolos muchas veces inutilizables.

Por este motivo se requiere cada vez de una planificación adecuada, que permita su aprovechamiento responsable y sostenido en el tiempo, reduciendo su vulnerabilidad frente al incremento de la demanda.

 

El cambio climático y la intrusión salina

Otros factores que influyen en la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros son las fluctuaciones de las mareas, los cambios climáticos y del nivel del mar, circunstancias que aumentarán la presión del agua de mar hacia los acuíferos de agua dulce.

Esta situación tiene una enorme relevancia para nuestro país, debido a su extensa longitud costera, a la cantidad de asentamientos urbanos y a las crecientes exigencias de abastecimiento.

Todos estos elementos han impulsado el desarrollo de metodologías de análisis y modelos para la interpretación de este fenómeno, en conjunto con tecnologías y protocolos de observación, control y prevención para mantener la intrusión salina bajo control.

En consecuencia, la gestión de las aguas subterráneas en zonas costeras es un punto crítico para el desarrollo sustentable de las ciudades y de sus actividades económicas. Caracterizar estos escenarios se hace cada vez más imperativo para una gestión planificada del recurso hídrico en un escenario local y mundial con cada vez menos disponibilidad de agua dulce.

Fuentes: Barlow, 2003, FCIHS, 2009, Delft Institute of Water Education, 2018, Modelamiento y Caracterización de la Intrusión Salina en un Acuífero Costero. Autor: Joaquín Godoy, 2019.

Gestionar el agua en minería sin estudios hidrogeológicos: un riesgo evitable

En minería, cada decisión tiene un impacto directo en la continuidad operacional, los costos y el cumplimiento regulatorio. La gestión del recurso hídrico no es la excepción. Extraer agua sin conocer su disponibilidad real, perforar sin evaluar riesgos o asumir que un pozo funcionará sin mantenimiento son prácticas que incrementan la incertidumbre y la posibilidad de enfrentar consecuencias técnicas, ambientales y económicas.

Dejar el agua al azar no es una opción

El agua subterránea es un recurso esencial para la minería, tanto en procesos productivos como en la protección del entorno y la operación sostenible. Aun así, su gestión muchas veces se aborda de manera reactiva, sin planificación técnica ni respaldo en estudios especializados. Este enfoque puede derivar en fallas evitables que comprometen la eficiencia y la rentabilidad de las operaciones.

Consecuencias de una gestión deficiente:

  • Sobreexplotación del acuífero: sin conocer la capacidad de recarga del sistema, se corre el riesgo de extraer más de lo que se puede reponer, afectando el caudal y, en consecuencia, la continuidad del suministro.

  • Inundaciones imprevistas: en minería subterránea, no contar con estudios hidrogeológicos adecuados puede significar encuentros inesperados con el nivel freático, lo que retrasa la operación y exige soluciones de drenaje urgentes y costosas.

  • Contaminación de fuentes hídricas: los relaves, botaderos y acuíferos interactúan. Si no se modelan estos procesos, se puede generar infiltración de contaminantes, con riesgos legales, ambientales y sociales.

  • Fallas en pozos de captación: sin un diseño apropiado ni un plan de mantención, los pozos pierden eficiencia, elevando los costos y obligando a nuevas inversiones.

La buena noticia: todos estos riesgos pueden anticiparse y minimizarse mediante una gestión profesional basada en información hidrogeológica confiable.

Cómo tomar el control: hidrogeología aplicada a la minería

1. Evaluación de reservas hídricas: conocer antes de intervenir

Toda operación que dependa de fuentes subterráneas debe comprender la capacidad real del acuífero. Para ello, se requieren herramientas técnicas que permitan caracterizar el sistema:

  • Pruebas de bombeo: permiten calcular la capacidad de extracción sin comprometer la sostenibilidad del recurso.

  • Ensayos de permeabilidad: determinan la facilidad con la que el agua se mueve en el subsuelo, lo que orienta el diseño de captación.

  • Monitoreo piezométrico: registra el comportamiento del nivel freático a lo largo del tiempo.

  • Estudios isotópicos y trazadores: ayudan a entender el origen, edad y dinámica del agua subterránea.

Con estos datos, es posible establecer planes de extracción responsables y evitar decisiones improvisadas.

2. Modelación hidrogeológica: decisiones basadas en escenarios

Una modelación hidrogeológica permite simular diversos escenarios y evaluar cómo reaccionaría el acuífero ante distintas intervenciones.

  • ¿Qué ocurrirá con el nivel freático si aumenta la extracción?

  • ¿Existe riesgo de que los relaves alteren el flujo subterráneo?

  • ¿Dónde conviene perforar para obtener mayor eficiencia y menor impacto?

Este tipo de análisis transforma la incertidumbre en conocimiento útil, apoyando decisiones estratégicas y reduciendo riesgos a futuro.

3. Diseño y supervisión de pozos: optimización desde el inicio

Un pozo no es solo una perforación; es una infraestructura crítica cuya eficiencia depende de múltiples factores:

  • Selección adecuada de materiales: según la geología del terreno, es clave para asegurar durabilidad.

  • Supervisión técnica de la perforación: previene errores constructivos que pueden afectar la vida útil del pozo.

  • Monitoreo en tiempo real y videoinspección: permiten validar que la obra cumple con los estándares requeridos.

Diseñar con estrategia, y no solo por urgencia, garantiza mejor rendimiento y menor necesidad de reparaciones.

4. Mantención programada: prevenir en lugar de corregir

Como cualquier sistema técnico, los pozos requieren mantención para mantener su desempeño.

  • Limpieza mecánica o química: evita incrustaciones que reducen el caudal.

  • Inspecciones periódicas: identifican problemas estructurales de manera anticipada.

  • Pruebas de rendimiento hidráulico: permiten ajustar las condiciones de operación a las capacidades reales.

Un programa de mantención preventiva permite sostener el rendimiento de la captación, evitar paradas imprevistas y extender la vida útil del pozo.

Gestión hídrica con visión estratégica

Gestionar el agua en minería no debe dejarse a la intuición ni a la reacción frente a emergencias. Se trata de un componente esencial de la operación que debe ser abordado con la misma rigurosidad que otras áreas críticas del negocio.

En Aquist Hidrogeológica, apoyamos a las operaciones mineras a transformar la gestión del agua en una ventaja competitiva. Lo hacemos mediante:

  • Estudios hidrogeológicos avanzados.

  • Modelación predictiva de escenarios.

  • Supervisión técnica especializada.

  • Programas de mantención para asegurar continuidad operativa.

Beneficios concretos:

  • Reducción de costos y fallas operativas.

  • Mayor eficiencia en captación y uso del agua.

  • Prevención de sanciones y conflictos ambientales.

  • Infraestructura hídrica optimizada y sostenible.

Una decisión informada marca la diferencia.
Contáctanos y descubre cómo optimizar tu estrategia hídrica con respaldo técnico y visión de largo plazo.

[:en]En tiempos de escasez hídrica, la intrusión salina en acuíferos costeros es uno de los fenómenos más preocupantes. A nivel mundial, cerca del 40% de la población vive a menos de 100 kilómetros de la línea de costa, mientras que en Chile, el 21% de los habitantes lo hace a menos de 10 kms del litoral.

Lo anterior, más el rápido crecimiento demográfico, ha incrementado la presión por el uso de agua subterránea destinada al consumo humano y a las actividades productivas.

Qué es la intrusión salina

Se denomina intrusión salina al movimiento permanente o temporal del agua salada tierra adentro, desplazando al agua dulce. Se considera que el agua captada de un acuífero costero se contamina (saliniza) cuando la porción activa de la captación se ve afectada por la zona de mezcla de agua dulce y agua salada o por la propia agua salada.

Una mezcla de aguas que contenga una fracción pequeña de agua salada, del orden del 3 a 4%, añade entre 600 y 800 ppm de cloruros al agua dulce, lo que en general supone que el agua resultante tenga una salinidad muy alta e inadecuada para la mayoría de los usos potenciales.

Intrusión salina

Precisamente esto es lo que puede producir la extracción excesiva de agua de los acuíferos costeros, donde la disminución del recurso permite que el agua salada sea arrastrada hacia las zonas de agua dulce, dejándolos muchas veces inutilizables.

Por este motivo se requiere cada vez de una planificación adecuada, que permita su aprovechamiento responsable y sostenido en el tiempo, reduciendo su vulnerabilidad frente al incremento de la demanda.

 

El cambio climático y la intrusión salina

Otros factores que influyen en la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros son las fluctuaciones de las mareas, los cambios climáticos y del nivel del mar, circunstancias que aumentarán la presión del agua de mar hacia los acuíferos de agua dulce.

Esta situación tiene una enorme relevancia para nuestro país, debido a su extensa longitud costera, a la cantidad de asentamientos urbanos y a las crecientes exigencias de abastecimiento.

Todos estos elementos han impulsado el desarrollo de metodologías de análisis y modelos para la interpretación de este fenómeno, en conjunto con tecnologías y protocolos de observación, control y prevención para mantener la intrusión salina bajo control.

En consecuencia, la gestión de las aguas subterráneas en zonas costeras es un punto crítico para el desarrollo sustentable de las ciudades y de sus actividades económicas. Caracterizar estos escenarios se hace cada vez más imperativo para una gestión planificada del recurso hídrico en un escenario local y mundial con cada vez menos disponibilidad de agua dulce.

Fuentes: Barlow, 2003, FCIHS, 2009, Delft Institute of Water Education, 2018, Modelamiento y Caracterización de la Intrusión Salina en un Acuífero Costero. Autor: Joaquín Godoy, 2019.

[:zh]En tiempos de escasez hídrica, la intrusión salina en acuíferos costeros es uno de los fenómenos más preocupantes. A nivel mundial, cerca del 40% de la población vive a menos de 100 kilómetros de la línea de costa, mientras que en Chile, el 21% de los habitantes lo hace a menos de 10 kms del litoral.

Lo anterior, más el rápido crecimiento demográfico, ha incrementado la presión por el uso de agua subterránea destinada al consumo humano y a las actividades productivas.

Qué es la intrusión salina

Se denomina intrusión salina al movimiento permanente o temporal del agua salada tierra adentro, desplazando al agua dulce. Se considera que el agua captada de un acuífero costero se contamina (saliniza) cuando la porción activa de la captación se ve afectada por la zona de mezcla de agua dulce y agua salada o por la propia agua salada.

Una mezcla de aguas que contenga una fracción pequeña de agua salada, del orden del 3 a 4%, añade entre 600 y 800 ppm de cloruros al agua dulce, lo que en general supone que el agua resultante tenga una salinidad muy alta e inadecuada para la mayoría de los usos potenciales.

Intrusión salina

Precisamente esto es lo que puede producir la extracción excesiva de agua de los acuíferos costeros, donde la disminución del recurso permite que el agua salada sea arrastrada hacia las zonas de agua dulce, dejándolos muchas veces inutilizables.

Por este motivo se requiere cada vez de una planificación adecuada, que permita su aprovechamiento responsable y sostenido en el tiempo, reduciendo su vulnerabilidad frente al incremento de la demanda.

 

El cambio climático y la intrusión salina

Otros factores que influyen en la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros son las fluctuaciones de las mareas, los cambios climáticos y del nivel del mar, circunstancias que aumentarán la presión del agua de mar hacia los acuíferos de agua dulce.

Esta situación tiene una enorme relevancia para nuestro país, debido a su extensa longitud costera, a la cantidad de asentamientos urbanos y a las crecientes exigencias de abastecimiento.

Todos estos elementos han impulsado el desarrollo de metodologías de análisis y modelos para la interpretación de este fenómeno, en conjunto con tecnologías y protocolos de observación, control y prevención para mantener la intrusión salina bajo control.

En consecuencia, la gestión de las aguas subterráneas en zonas costeras es un punto crítico para el desarrollo sustentable de las ciudades y de sus actividades económicas. Caracterizar estos escenarios se hace cada vez más imperativo para una gestión planificada del recurso hídrico en un escenario local y mundial con cada vez menos disponibilidad de agua dulce.

Fuentes: Barlow, 2003, FCIHS, 2009, Delft Institute of Water Education, 2018, Modelamiento y Caracterización de la Intrusión Salina en un Acuífero Costero. Autor: Joaquín Godoy, 2019.

Estrategias para optimizar la gestión del agua en minería y reducir riesgos operativos

En minería, el acceso y la gestión eficiente del agua subterránea son factores estratégicos que pueden impactar directamente en la rentabilidad de la operación. Contar con información precisa sobre la disponibilidad del recurso, su comportamiento en el subsuelo y las mejores prácticas para su extracción y mantenimiento puede marcar la diferencia entre una operación eficiente y una con sobrecostos e impactos ambientales.

El agua no solo es un insumo clave en los procesos mineros, sino también un elemento regulado, con exigencias ambientales cada vez más estrictas. Una mala gestión puede generar costos elevados por sanciones, restricciones de operación o conflictos con comunidades locales. Por ello, este artículo aborda cómo los estudios hidrogeológicos pueden optimizar la toma de decisiones, reducir riesgos y mejorar la sustentabilidad en minería.

1. Evaluación de reservas hídricas: base para una planificación eficiente

  • Permite calcular la disponibilidad real de agua subterránea y evitar sobreexplotación.
  • Reduce riesgos de restricciones ambientales y sanciones regulatorias.
  • Facilita la planificación a largo plazo del recurso hídrico en la faena.

En muchas operaciones mineras, la falta de información sobre la disponibilidad de agua ha llevado a restricciones inesperadas en la producción. Implementar estudios hidrogeológicos detallados permite ajustar los planes de extracción y evitar imprevistos que puedan comprometer la operación.

2. Modelación hidrogeológica: toma de decisiones basada en datos

  • Permite prever impactos de la extracción en el entorno, evitando conflictos con comunidades cercanas.
  • Optimiza el uso del agua en procesos mineros y reduce desperdicios.
  • Ayuda a diseñar estrategias de mitigación ante escenarios de escasez hídrica.

El uso de modelos hidrogeológicos predictivos ha permitido a diversas mineras ajustar su consumo de agua en función de la disponibilidad estacional, optimizando su estrategia de captación y minimizando el impacto ambiental.

3. Diseño y supervisión de pozos: inversión eficiente en infraestructura hídrica

  • Evita sobrecostos por fallas en la perforación y mejora la eficiencia de extracción.
  • Garantiza un suministro estable de agua para los procesos mineros.
  • Reduce riesgos estructurales y de contaminación cruzada entre acuíferos.

Una correcta planificación y supervisión en la construcción de pozos evita problemas como pérdida de capacidad por obstrucción de filtros o contaminación entre capas acuíferas, factores que pueden derivar en mayores costos y menor eficiencia operativa.

4. Mantención preventiva de pozos: reducción de costos operativos

  • Aumenta la vida útil de los pozos en más de 10 años con un programa de mantención adecuado.
  • Reduce costos de rehabilitación y nuevas perforaciones.
  • Optimiza el rendimiento del sistema hídrico en faenas mineras.

Muchas operaciones mineras han logrado reducir significativamente sus costos de bombeo y mejorar la eficiencia del sistema hídrico mediante programas periódicos de inspección y limpieza de pozos, evitando pérdidas de capacidad y altos costos de rehabilitación.

En minería, una estrategia eficiente de gestión del agua basada en estudios hidrogeológicos permite reducir costos, minimizar riesgos operativos y garantizar la sostenibilidad del recurso. Implementar herramientas de modelación, supervisión y mantención de pozos es clave para optimizar la operación y asegurar el cumplimiento normativo.

📩 En Aquist Hidrogeológica, ofrecemos soluciones especializadas para mejorar la gestión del agua en minería. Contáctanos para una asesoría técnica y lleva tu operación al siguiente nivel.[:en]En tiempos de escasez hídrica, la intrusión salina en acuíferos costeros es uno de los fenómenos más preocupantes. A nivel mundial, cerca del 40% de la población vive a menos de 100 kilómetros de la línea de costa, mientras que en Chile, el 21% de los habitantes lo hace a menos de 10 kms del litoral.

Lo anterior, más el rápido crecimiento demográfico, ha incrementado la presión por el uso de agua subterránea destinada al consumo humano y a las actividades productivas.

Qué es la intrusión salina

Se denomina intrusión salina al movimiento permanente o temporal del agua salada tierra adentro, desplazando al agua dulce. Se considera que el agua captada de un acuífero costero se contamina (saliniza) cuando la porción activa de la captación se ve afectada por la zona de mezcla de agua dulce y agua salada o por la propia agua salada.

Una mezcla de aguas que contenga una fracción pequeña de agua salada, del orden del 3 a 4%, añade entre 600 y 800 ppm de cloruros al agua dulce, lo que en general supone que el agua resultante tenga una salinidad muy alta e inadecuada para la mayoría de los usos potenciales.

Intrusión salina

Precisamente esto es lo que puede producir la extracción excesiva de agua de los acuíferos costeros, donde la disminución del recurso permite que el agua salada sea arrastrada hacia las zonas de agua dulce, dejándolos muchas veces inutilizables.

Por este motivo se requiere cada vez de una planificación adecuada, que permita su aprovechamiento responsable y sostenido en el tiempo, reduciendo su vulnerabilidad frente al incremento de la demanda.

 

El cambio climático y la intrusión salina

Otros factores que influyen en la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros son las fluctuaciones de las mareas, los cambios climáticos y del nivel del mar, circunstancias que aumentarán la presión del agua de mar hacia los acuíferos de agua dulce.

Esta situación tiene una enorme relevancia para nuestro país, debido a su extensa longitud costera, a la cantidad de asentamientos urbanos y a las crecientes exigencias de abastecimiento.

Todos estos elementos han impulsado el desarrollo de metodologías de análisis y modelos para la interpretación de este fenómeno, en conjunto con tecnologías y protocolos de observación, control y prevención para mantener la intrusión salina bajo control.

En consecuencia, la gestión de las aguas subterráneas en zonas costeras es un punto crítico para el desarrollo sustentable de las ciudades y de sus actividades económicas. Caracterizar estos escenarios se hace cada vez más imperativo para una gestión planificada del recurso hídrico en un escenario local y mundial con cada vez menos disponibilidad de agua dulce.

Fuentes: Barlow, 2003, FCIHS, 2009, Delft Institute of Water Education, 2018, Modelamiento y Caracterización de la Intrusión Salina en un Acuífero Costero. Autor: Joaquín Godoy, 2019.

[:zh]En tiempos de escasez hídrica, la intrusión salina en acuíferos costeros es uno de los fenómenos más preocupantes. A nivel mundial, cerca del 40% de la población vive a menos de 100 kilómetros de la línea de costa, mientras que en Chile, el 21% de los habitantes lo hace a menos de 10 kms del litoral.

Lo anterior, más el rápido crecimiento demográfico, ha incrementado la presión por el uso de agua subterránea destinada al consumo humano y a las actividades productivas.

Qué es la intrusión salina

Se denomina intrusión salina al movimiento permanente o temporal del agua salada tierra adentro, desplazando al agua dulce. Se considera que el agua captada de un acuífero costero se contamina (saliniza) cuando la porción activa de la captación se ve afectada por la zona de mezcla de agua dulce y agua salada o por la propia agua salada.

Una mezcla de aguas que contenga una fracción pequeña de agua salada, del orden del 3 a 4%, añade entre 600 y 800 ppm de cloruros al agua dulce, lo que en general supone que el agua resultante tenga una salinidad muy alta e inadecuada para la mayoría de los usos potenciales.

Intrusión salina

Precisamente esto es lo que puede producir la extracción excesiva de agua de los acuíferos costeros, donde la disminución del recurso permite que el agua salada sea arrastrada hacia las zonas de agua dulce, dejándolos muchas veces inutilizables.

Por este motivo se requiere cada vez de una planificación adecuada, que permita su aprovechamiento responsable y sostenido en el tiempo, reduciendo su vulnerabilidad frente al incremento de la demanda.

 

El cambio climático y la intrusión salina

Otros factores que influyen en la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros son las fluctuaciones de las mareas, los cambios climáticos y del nivel del mar, circunstancias que aumentarán la presión del agua de mar hacia los acuíferos de agua dulce.

Esta situación tiene una enorme relevancia para nuestro país, debido a su extensa longitud costera, a la cantidad de asentamientos urbanos y a las crecientes exigencias de abastecimiento.

Todos estos elementos han impulsado el desarrollo de metodologías de análisis y modelos para la interpretación de este fenómeno, en conjunto con tecnologías y protocolos de observación, control y prevención para mantener la intrusión salina bajo control.

En consecuencia, la gestión de las aguas subterráneas en zonas costeras es un punto crítico para el desarrollo sustentable de las ciudades y de sus actividades económicas. Caracterizar estos escenarios se hace cada vez más imperativo para una gestión planificada del recurso hídrico en un escenario local y mundial con cada vez menos disponibilidad de agua dulce.

Fuentes: Barlow, 2003, FCIHS, 2009, Delft Institute of Water Education, 2018, Modelamiento y Caracterización de la Intrusión Salina en un Acuífero Costero. Autor: Joaquín Godoy, 2019.

La importancia del Monitoreo Hidrogeológico

[:es]El monitoreo hidrogeológico es un proceso fundamental en la gestión y conservación de los recursos hídricos subterráneos. Consiste en la medición y análisis de los parámetros físicos y químicos del agua subterránea, con el objetivo de obtener información sobre el estado de los acuíferos y detectar posibles cambios o impactos causados por la actividad humana o natural.

Veamos algunos de los aspectos más relevantes del monitoreo hidrogeológico.

Importancia del monitoreo hidrogeológico

El monitoreo hidrogeológico es esencial para la gestión y planificación del uso de los recursos hídricos subterráneos. Permite conocer la cantidad y calidad del agua subterránea, identificar posibles fuentes de contaminación y determinar la eficacia de las medidas de protección y restauración.

Además, el monitoreo es necesario para detectar posibles cambios en los acuíferos causados por factores como el cambio climático, la urbanización o la extracción excesiva de agua.

Objetivos del Monitoreo Hidrogeológico

El seguimiento ambiental hidrogeológico tiene como objetivo principal la protección y conservación de los recursos hídricos subterráneos. Entre los objetivos específicos se encuentran:

  • Detectar y evaluar posibles impactos ambientales causados por la actividad humana o natural.
  • Evaluar la eficacia de las medidas de protección y restauración del acuífero.
  • Identificar las áreas más vulnerables del acuífero y establecer planes de gestión y conservación.
  • Establecer una línea base para la evaluación de posibles cambios en el acuífero.

El monitoreo hidrogeológico… consiste en la medición y análisis de los parámetros físicos y químicos del agua subterránea, con el objetivo de obtener información sobre el estado de los acuíferos y detectar posibles cambios o impactos causados por la actividad humana o natural.

Parámetros medidos en el monitoreo hidrogeológico

El monitoreo hidrogeológico implica la medición de una serie de parámetros físicos y químicos del agua subterránea. Algunos de los parámetros más comunes son:

  • Nivel del agua: se mide la profundidad del agua en el pozo o sondeo de monitoreo, lo que permite determinar la cantidad de agua subterránea disponible.
  • Conductividad eléctrica: la conductividad eléctrica del agua está relacionada con la cantidad de sales y otros minerales presentes en el agua subterránea.
  • pH: el pH del agua indica su acidez o alcalinidad, y puede variar debido a la presencia de contaminantes.
  • Temperatura: la temperatura del agua puede indicar la presencia de fuentes de calor, como la actividad geotérmica.
  • Contaminantes: se miden diversos contaminantes, como nitratos, cloruros, metales pesados y productos químicos, para detectar posibles fuentes de contaminación.

Metodologías de monitoreo hidrogeológico

Existen diferentes metodologías de monitoreo hidrogeológico, dependiendo de los objetivos y recursos disponibles:

  • Monitoreo puntual: se realizan mediciones en un único punto de monitoreo, con el objetivo de obtener información sobre las condiciones locales del acuífero.
  • Monitoreo a lo largo del tiempo: se realizan mediciones en un mismo punto de monitoreo a lo largo del tiempo, para detectar posibles cambios en el acuífero.
  • Monitoreo en red: se establece una red de puntos de monitoreo en el acuífero, con el objetivo de obtener información más completa sobre el estado y funcionamiento del acuífero.
  • Monitoreo remoto: se utilizan técnicas de teledetección o sensores para realizar mediciones a distancia, lo que permite una mayor eficiencia y reducción de costos.

En cualquier caso, la metodología de seguimiento ambiental hidrogeológico debe ser diseñada de acuerdo a las características y objetivos específicos del acuífero a monitorear.

El seguimiento ambiental hidrogeológico es una actividad esencial para la gestión y protección de los recursos hídricos subterráneos. La evaluación periódica del estado del acuífero permitirá detectar posibles impactos ambientales, identificar áreas vulnerables y establecer planes de gestión y conservación.

¿Tienes alguna pregunta o necesitas más información sobre nuestros servicios? No dudes en contactarnos para apoyar tus proyectos.[:en]En tiempos de escasez hídrica, la intrusión salina en acuíferos costeros es uno de los fenómenos más preocupantes. A nivel mundial, cerca del 40% de la población vive a menos de 100 kilómetros de la línea de costa, mientras que en Chile, el 21% de los habitantes lo hace a menos de 10 kms del litoral.

Lo anterior, más el rápido crecimiento demográfico, ha incrementado la presión por el uso de agua subterránea destinada al consumo humano y a las actividades productivas.

Qué es la intrusión salina

Se denomina intrusión salina al movimiento permanente o temporal del agua salada tierra adentro, desplazando al agua dulce. Se considera que el agua captada de un acuífero costero se contamina (saliniza) cuando la porción activa de la captación se ve afectada por la zona de mezcla de agua dulce y agua salada o por la propia agua salada.

Una mezcla de aguas que contenga una fracción pequeña de agua salada, del orden del 3 a 4%, añade entre 600 y 800 ppm de cloruros al agua dulce, lo que en general supone que el agua resultante tenga una salinidad muy alta e inadecuada para la mayoría de los usos potenciales.

Intrusión salina

Precisamente esto es lo que puede producir la extracción excesiva de agua de los acuíferos costeros, donde la disminución del recurso permite que el agua salada sea arrastrada hacia las zonas de agua dulce, dejándolos muchas veces inutilizables.

Por este motivo se requiere cada vez de una planificación adecuada, que permita su aprovechamiento responsable y sostenido en el tiempo, reduciendo su vulnerabilidad frente al incremento de la demanda.

 

El cambio climático y la intrusión salina

Otros factores que influyen en la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros son las fluctuaciones de las mareas, los cambios climáticos y del nivel del mar, circunstancias que aumentarán la presión del agua de mar hacia los acuíferos de agua dulce.

Esta situación tiene una enorme relevancia para nuestro país, debido a su extensa longitud costera, a la cantidad de asentamientos urbanos y a las crecientes exigencias de abastecimiento.

Todos estos elementos han impulsado el desarrollo de metodologías de análisis y modelos para la interpretación de este fenómeno, en conjunto con tecnologías y protocolos de observación, control y prevención para mantener la intrusión salina bajo control.

En consecuencia, la gestión de las aguas subterráneas en zonas costeras es un punto crítico para el desarrollo sustentable de las ciudades y de sus actividades económicas. Caracterizar estos escenarios se hace cada vez más imperativo para una gestión planificada del recurso hídrico en un escenario local y mundial con cada vez menos disponibilidad de agua dulce.

Fuentes: Barlow, 2003, FCIHS, 2009, Delft Institute of Water Education, 2018, Modelamiento y Caracterización de la Intrusión Salina en un Acuífero Costero. Autor: Joaquín Godoy, 2019.

[:zh]En tiempos de escasez hídrica, la intrusión salina en acuíferos costeros es uno de los fenómenos más preocupantes. A nivel mundial, cerca del 40% de la población vive a menos de 100 kilómetros de la línea de costa, mientras que en Chile, el 21% de los habitantes lo hace a menos de 10 kms del litoral.

Lo anterior, más el rápido crecimiento demográfico, ha incrementado la presión por el uso de agua subterránea destinada al consumo humano y a las actividades productivas.

Qué es la intrusión salina

Se denomina intrusión salina al movimiento permanente o temporal del agua salada tierra adentro, desplazando al agua dulce. Se considera que el agua captada de un acuífero costero se contamina (saliniza) cuando la porción activa de la captación se ve afectada por la zona de mezcla de agua dulce y agua salada o por la propia agua salada.

Una mezcla de aguas que contenga una fracción pequeña de agua salada, del orden del 3 a 4%, añade entre 600 y 800 ppm de cloruros al agua dulce, lo que en general supone que el agua resultante tenga una salinidad muy alta e inadecuada para la mayoría de los usos potenciales.

Intrusión salina

Precisamente esto es lo que puede producir la extracción excesiva de agua de los acuíferos costeros, donde la disminución del recurso permite que el agua salada sea arrastrada hacia las zonas de agua dulce, dejándolos muchas veces inutilizables.

Por este motivo se requiere cada vez de una planificación adecuada, que permita su aprovechamiento responsable y sostenido en el tiempo, reduciendo su vulnerabilidad frente al incremento de la demanda.

 

El cambio climático y la intrusión salina

Otros factores que influyen en la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros son las fluctuaciones de las mareas, los cambios climáticos y del nivel del mar, circunstancias que aumentarán la presión del agua de mar hacia los acuíferos de agua dulce.

Esta situación tiene una enorme relevancia para nuestro país, debido a su extensa longitud costera, a la cantidad de asentamientos urbanos y a las crecientes exigencias de abastecimiento.

Todos estos elementos han impulsado el desarrollo de metodologías de análisis y modelos para la interpretación de este fenómeno, en conjunto con tecnologías y protocolos de observación, control y prevención para mantener la intrusión salina bajo control.

En consecuencia, la gestión de las aguas subterráneas en zonas costeras es un punto crítico para el desarrollo sustentable de las ciudades y de sus actividades económicas. Caracterizar estos escenarios se hace cada vez más imperativo para una gestión planificada del recurso hídrico en un escenario local y mundial con cada vez menos disponibilidad de agua dulce.

Fuentes: Barlow, 2003, FCIHS, 2009, Delft Institute of Water Education, 2018, Modelamiento y Caracterización de la Intrusión Salina en un Acuífero Costero. Autor: Joaquín Godoy, 2019.

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La intrusión salina en acuíferos costeros en Chile: causas, efectos y soluciones

La intrusión salina en acuíferos costeros es un problema grave en muchas partes del mundo, incluyendo Chile. Este proceso ocurre cuando el agua de mar se infiltra en los acuíferos costeros y contamina el agua dulce. En Chile, la intrusión salina es un problema particularmente importante debido a la gran demanda de agua dulce para la agricultura, la industria y el consumo humano.

Causas de la intrusión salina en acuíferos costeros en Chile

Existen varias causas de la intrusión salina en acuíferos costeros en Chile.

Una de las causas principales es la sobreexplotación de los acuíferos. La extracción excesiva de agua dulce reduce la presión en los acuíferos, lo que puede permitir que el agua de mar se infiltre en ellos.

La intrusión salina también se ve agravada por el cambio climático y el aumento del nivel del mar. Este aumento hace que el agua salada del océano penetre más fácilmente en los acuíferos costeros, lo que agrava la intrusión salina.

Además, el cambio climático ha alterado los patrones de precipitación y reducido la disponibilidad de agua dulce, lo que aumenta la demanda de agua subterránea. También existen otras causas menores, como la construcción de presas y la reducción del caudal de los ríos que desembocan en el mar.

La intrusión salina en los acuíferos costeros tiene varios impactos negativos en la calidad del agua y en la seguridad hídrica.

Efectos de la intrusión salina en acuíferos costeros en Chile

La intrusión salina en los acuíferos costeros tiene varios impactos negativos en la calidad del agua y en la seguridad hídrica.

En primer lugar, la creciente salinización de las aguas subterráneas en zonas costeras representa una grave amenaza para la salud pública. El consumo de agua con altos niveles de sal puede provocar deshidratación, problemas gastrointestinales y, a largo plazo, enfermedades renales.

En muchas comunidades costeras, que experimentan un aumento exponencial de su población durante los meses de verano, esta situación se ha agravado, poniendo en riesgo el suministro de agua potable para miles de personas.

Del mismo modo, la intrusión salina puede tener un impacto en el medio ambiente, afectando la biodiversidad y la calidad de los ecosistemas costeros. La reducción de la calidad del agua dulce puede afectar a las especies acuáticas y a la vegetación costera, lo que puede tener consecuencias negativas para la cadena alimentaria y la biodiversidad.

Asimismo, también puede dañar las infraestructuras de riego y de suministro de agua, lo que aumenta los costos de mantenimiento y reparación.

Por último, la intrusión salina puede tener un impacto económico en las comunidades costeras, al reducir la producción agrícola y aumentar los costos de producción, lo que afecta negativamente a la economía local. Incluso, la disminución de la calidad del agua dulce puede afectar la actividad turística en la zona, ya que los turistas buscan playas y ecosistemas costeros saludables y atractivos.

Soluciones a la intrusión salina en acuíferos costeros en Chile

Existen varias soluciones para abordar el problema de la intrusión salina en acuíferos costeros.

Una de las soluciones principales es la gestión adecuada del agua dulce. Esto incluye el monitoreo y la regulación del consumo de agua dulce, así como la implementación de medidas para reducir la sobreexplotación de los acuíferos.

También es importante promover la utilización de tecnologías de riego más eficientes que reduzcan el consumo de agua subterránea.

Otra medida importante para prevenir la intrusión salina es el uso de técnicas de recarga artificial de acuíferos. Estas técnicas consisten en la inyección de agua dulce en los acuíferos para aumentar el nivel del agua subterránea y evitar que el agua salada del mar se filtre en los acuíferos. Esta técnica puede ser efectiva si se utiliza en combinación con otras medidas de conservación del agua.

Al mismo tiempo, es importante trabajar en la prevención del cambio climático y en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, ya que esto puede ayudar a frenar la elevación del nivel del mar.

Finalmente, la educación también juega un papel importante en la prevención de la intrusión salina. Es importante que la población esté informada sobre la importancia de conservar los recursos hídricos subterráneos y sobre los efectos negativos de la intrusión salina. Las campañas de educación y sensibilización pueden ayudar a promover el uso sostenible del agua y a reducir la extracción excesiva de agua de los acuíferos.

¿Tienes alguna pregunta o necesitas más información sobre nuestros servicios? No dudes en contactarnos para apoyar tus proyectos.[:en]En tiempos de escasez hídrica, la intrusión salina en acuíferos costeros es uno de los fenómenos más preocupantes. A nivel mundial, cerca del 40% de la población vive a menos de 100 kilómetros de la línea de costa, mientras que en Chile, el 21% de los habitantes lo hace a menos de 10 kms del litoral.

Lo anterior, más el rápido crecimiento demográfico, ha incrementado la presión por el uso de agua subterránea destinada al consumo humano y a las actividades productivas.

Qué es la intrusión salina

Se denomina intrusión salina al movimiento permanente o temporal del agua salada tierra adentro, desplazando al agua dulce. Se considera que el agua captada de un acuífero costero se contamina (saliniza) cuando la porción activa de la captación se ve afectada por la zona de mezcla de agua dulce y agua salada o por la propia agua salada.

Una mezcla de aguas que contenga una fracción pequeña de agua salada, del orden del 3 a 4%, añade entre 600 y 800 ppm de cloruros al agua dulce, lo que en general supone que el agua resultante tenga una salinidad muy alta e inadecuada para la mayoría de los usos potenciales.

Intrusión salina

Precisamente esto es lo que puede producir la extracción excesiva de agua de los acuíferos costeros, donde la disminución del recurso permite que el agua salada sea arrastrada hacia las zonas de agua dulce, dejándolos muchas veces inutilizables.

Por este motivo se requiere cada vez de una planificación adecuada, que permita su aprovechamiento responsable y sostenido en el tiempo, reduciendo su vulnerabilidad frente al incremento de la demanda.

 

El cambio climático y la intrusión salina

Otros factores que influyen en la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros son las fluctuaciones de las mareas, los cambios climáticos y del nivel del mar, circunstancias que aumentarán la presión del agua de mar hacia los acuíferos de agua dulce.

Esta situación tiene una enorme relevancia para nuestro país, debido a su extensa longitud costera, a la cantidad de asentamientos urbanos y a las crecientes exigencias de abastecimiento.

Todos estos elementos han impulsado el desarrollo de metodologías de análisis y modelos para la interpretación de este fenómeno, en conjunto con tecnologías y protocolos de observación, control y prevención para mantener la intrusión salina bajo control.

En consecuencia, la gestión de las aguas subterráneas en zonas costeras es un punto crítico para el desarrollo sustentable de las ciudades y de sus actividades económicas. Caracterizar estos escenarios se hace cada vez más imperativo para una gestión planificada del recurso hídrico en un escenario local y mundial con cada vez menos disponibilidad de agua dulce.

Fuentes: Barlow, 2003, FCIHS, 2009, Delft Institute of Water Education, 2018, Modelamiento y Caracterización de la Intrusión Salina en un Acuífero Costero. Autor: Joaquín Godoy, 2019.

Modelos Numéricos Hidrogeológicos, una herramienta esencial para la gestión eficiente del agua

Ante el panorama desafiante de escasez hídrica, sequías recurrentes y el cambio climático, la gestión eficiente de los recursos hídricos subterráneos se convierte en un pilar fundamental para garantizar el desarrollo sostenible.

En este contexto, los Modelos Numéricos Hidrogeológicos (MNH) emergen como herramientas indispensables para enfrentar este desafío. Estos modelos permiten comprender el funcionamiento complejo de los acuíferos, predecir su comportamiento futuro y evaluar diferentes escenarios de gestión a largo plazo, proporcionando información crucial para la toma de decisiones informadas y la planificación estratégica del recurso hídrico.

Beneficios de los Modelos Numéricos Hidrogeológicos

Los MNH ofrecen una amplia gama de beneficios para la gestión del agua:

  • Explotación sustentable: Permiten planificar la extracción de agua subterránea de manera sostenible, evitando la sobreexplotación y asegurando la disponibilidad del recurso para las generaciones futuras.
  • Mitigación de la contaminación: Ayudan a modelar la dinámica de contaminantes en los acuíferos, facilitando la identificación de fuentes de contaminación y el diseño de medidas de mitigación efectivas.
  • Intrusión salina: Permiten comprender y predecir el avance de la intrusión salina en acuíferos costeros, posibilitando la implementación de estrategias para prevenir o minimizar sus impactos.
  • Gestión eficiente del recurso: Proporcionan información valiosa para la toma de decisiones en la gestión del agua, permitiendo optimizar la asignación del recurso y minimizar los conflictos entre usuarios.
  • Evaluación de escenarios: Facilitan la evaluación de diferentes escenarios futuros, como sequías, cambios en los patrones de precipitación y cambio climático, permitiendo a los tomadores de decisiones estar mejor preparados para enfrentar estos desafíos.
  • Estudio de la interacción agua superficial-agua subterránea: Permiten comprender la compleja interacción entre las aguas superficiales y subterráneas, lo que es fundamental para una gestión integrada de los recursos hídricos.
  • Delimitación de zonas de protección: Apoyan la delimitación de zonas de protección de agua subterránea, asegurando la calidad y disponibilidad del recurso para consumo humano y otros usos críticos.

Los modelos numéricos hidrogeológicos (MNH) se presentan como herramientas fundamentales en este desafío, ya que permiten comprender el funcionamiento de los acuíferos, predecir su comportamiento y evaluar diferentes escenarios de gestión en el largo plazo.

Cuándo implementar un Modelo Hidrogeológico Numérico

La implementación de MNH es particularmente relevante en los siguientes escenarios:

  • Zonas con estrés hídrico: En áreas donde la demanda de agua supera la disponibilidad, los MNH son esenciales para optimizar la gestión del recurso y evitar la sobreexplotación de los acuíferos.
  • Acuíferos con riesgo de contaminación: En zonas con actividades productivas que generan residuos contaminantes, los MNH son cruciales para identificar fuentes de contaminación, predecir su dispersión y diseñar medidas de mitigación efectivas.
  • Zonas costeras con intrusión salina: En áreas donde la salinidad del agua de mar avanza en acuíferos costeros, los MNH son fundamentales para comprender el avance de la intrusión, evaluar su impacto y diseñar estrategias para prevenir o minimizar sus efectos.
  • Planificación de proyectos de infraestructura hidráulica: Los MNH son herramientas valiosas para evaluar el impacto de proyectos de infraestructura hidráulica, como embalses o pozos de extracción, en los acuíferos y en el medio ambiente.
  • Estudios de cambio climático: En el contexto del cambio climático, los MNH son esenciales para evaluar los potenciales impactos en los recursos hídricos subterráneos y desarrollar estrategias de adaptación.

los Modelos Hidrogeológicos Numéricos se constituyen como herramientas indispensables para la gestión eficiente y sostenible de los recursos hídricos subterráneos en Chile, especialmente en un contexto de escasez hídrica, sequía y cambio climático.Consideraciones para la implementación de Modelos Numéricos Hidrogeológicos

La implementación de MNH requiere considerar algunos aspectos importantes:

  • Disponibilidad de datos: La calidad y cantidad de datos hidrogeológicos disponibles son fundamentales para construir modelos precisos y confiables.
  • Experiencia técnica: Se requiere de personal con experiencia en hidrogeología, computación, modelación conceptual y numérica para desarrollar e implementar los modelos.
  • Inversión financiera: La implementación de MNH implica una inversión que debe ser considerada en la planificación y en el presupuesto de proyectos.

En definitiva, los Modelos Numéricos Hidrogeológicos (MNH) se erigen como herramientas indispensables para una gestión eficiente y sostenible de los recursos hídricos subterráneos en Chile, especialmente en un escenario crítico de escasez hídrica, sequías recurrentes y cambio climático. Su implementación permite comprender el funcionamiento de los acuíferos, predecir su comportamiento futuro y evaluar diversos escenarios de gestión a largo plazo, proporcionando información invaluable para la toma de decisiones informadas y la planificación estratégica del recurso hídrico.

No obstante, para garantizar el éxito de su implementación, es fundamental considerar la disponibilidad de datos de calidad y el contar con el conocimiento técnico-profesional especializado. La inversión en la recopilación de datos, la capacitación de personal y el desarrollo de capacidades institucionales es crucial para aprovechar al máximo el potencial de estas herramientas y avanzar hacia una gestión hídrica subterránea sostenible en Chile.

¿Cómo podemos ayudar?

En Aquist, contamos con un equipo de expertos en hidrogeología y modelación con amplia experiencia en el desarrollo e implementación de modelos hidrogeológicos conceptuales y numéricos personalizados para diversos proyectos y aplicaciones. Ofrecemos una amplia gama de servicios para obtener la información precisa y confiable que se necesita para la toma de decisiones informadas sobre la gestión de los recursos hídricos.

Nuestros servicios incluyen:

  • Consultoría en hidrogeología y modelación numérica: Nuestro equipo de expertos le brindará asesoría especializada para desarrollar e implementar MNH que se ajusten a necesidades específicas.
  • Desarrollo de modelos hidrogeológicos locales: Creamos modelos locales o específicos que reflejan las características únicas de área de estudio, proporcionando información precisa y confiable para la toma de decisiones. 

¿Tienes alguna pregunta o necesitas más información sobre nuestros servicios? No dudes en contactarnos para conocer sus necesidades específicas.[:en]En tiempos de escasez hídrica, la intrusión salina en acuíferos costeros es uno de los fenómenos más preocupantes. A nivel mundial, cerca del 40% de la población vive a menos de 100 kilómetros de la línea de costa, mientras que en Chile, el 21% de los habitantes lo hace a menos de 10 kms del litoral.

Lo anterior, más el rápido crecimiento demográfico, ha incrementado la presión por el uso de agua subterránea destinada al consumo humano y a las actividades productivas.

Qué es la intrusión salina

Se denomina intrusión salina al movimiento permanente o temporal del agua salada tierra adentro, desplazando al agua dulce. Se considera que el agua captada de un acuífero costero se contamina (saliniza) cuando la porción activa de la captación se ve afectada por la zona de mezcla de agua dulce y agua salada o por la propia agua salada.

Una mezcla de aguas que contenga una fracción pequeña de agua salada, del orden del 3 a 4%, añade entre 600 y 800 ppm de cloruros al agua dulce, lo que en general supone que el agua resultante tenga una salinidad muy alta e inadecuada para la mayoría de los usos potenciales.

Intrusión salina

Precisamente esto es lo que puede producir la extracción excesiva de agua de los acuíferos costeros, donde la disminución del recurso permite que el agua salada sea arrastrada hacia las zonas de agua dulce, dejándolos muchas veces inutilizables.

Por este motivo se requiere cada vez de una planificación adecuada, que permita su aprovechamiento responsable y sostenido en el tiempo, reduciendo su vulnerabilidad frente al incremento de la demanda.

 

El cambio climático y la intrusión salina

Otros factores que influyen en la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros son las fluctuaciones de las mareas, los cambios climáticos y del nivel del mar, circunstancias que aumentarán la presión del agua de mar hacia los acuíferos de agua dulce.

Esta situación tiene una enorme relevancia para nuestro país, debido a su extensa longitud costera, a la cantidad de asentamientos urbanos y a las crecientes exigencias de abastecimiento.

Todos estos elementos han impulsado el desarrollo de metodologías de análisis y modelos para la interpretación de este fenómeno, en conjunto con tecnologías y protocolos de observación, control y prevención para mantener la intrusión salina bajo control.

En consecuencia, la gestión de las aguas subterráneas en zonas costeras es un punto crítico para el desarrollo sustentable de las ciudades y de sus actividades económicas. Caracterizar estos escenarios se hace cada vez más imperativo para una gestión planificada del recurso hídrico en un escenario local y mundial con cada vez menos disponibilidad de agua dulce.

Fuentes: Barlow, 2003, FCIHS, 2009, Delft Institute of Water Education, 2018, Modelamiento y Caracterización de la Intrusión Salina en un Acuífero Costero. Autor: Joaquín Godoy, 2019.

La Video Inspección de Pozos como pilar de la Gestión Hídrica

En el corazón de la gestión hídrica reside una responsabilidad crucial: garantizar el acceso a agua seguro y confiable. En este contexto, los pozos de agua subterránea juegan un rol vital en este desafío. Sin embargo, su buen funcionamiento no siempre es visible a simple vista. Es aquí donde la Video Inspección de Pozos emerge como una herramienta indispensable, permitiendo explorar las profundidades y develar los secretos que determinan la salud y eficiencia de estas estructuras críticas.

¿Qué es la Video Inspección de Pozos?

La Video Inspección de Pozos representa un avance revolucionario en la gestión de recursos hídricos. Esta técnica innovadora utiliza tecnología especializada y cámaras de última generación para realizar un examen exhaustivo del interior de los pozos.

Imagina una cámara diminuta descendiendo hacia las profundidades, iluminando el camino y capturando imágenes en alta definición. A medida que avanza, revela detalles sobre el estado de las paredes del pozo, la presencia de sedimentos, la condición del revestimiento y la detección de posibles obstrucciones o daños estructurales.

Este viaje visual no solo brinda información invaluable sobre la salud del pozo, sino que también permite registrar datos como la profundidad del agua y la temperatura. La información recopilada se traduce en un diagnóstico preciso y completo, proporcionando a los profesionales las herramientas necesarias para tomar decisiones acertadas en la gestión y mantenimiento del sistema hídrico.

Video Inspección o Video filmación de pozos

Más allá de la observación: los beneficios tangibles de la Video Inspección

La Video Inspección de Pozos va más allá de la simple observación visual. Es una herramienta poderosa que ofrece una serie de beneficios tangibles para la gestión hídrica:

  • Mejora de la calidad y seguridad del Agua: Detecta fisuras imperceptibles a simple vista, obstrucciones sigilosas y acumulaciones de sedimentos que podrían pasar desapercibidas, previniendo futuros inconvenientes y garantizando la calidad del agua suministrada.
  • Prevención de la contaminación del Agua Subterránea: Permite identificar a tiempo fugas o intrusiones no deseadas en el pozo, protegiendo la pureza del agua subterránea de posibles contaminantes y asegurando su seguridad a largo plazo.
  • Optimización del rendimiento y eficiencia: Al conocer con precisión la condición interna del pozo, se pueden implementar medidas correctivas de manera oportuna y efectiva, prolongando su vida útil, mejorando su eficiencia operativa y asegurando un suministro de agua potable confiable y sostenible.
  • Reducción de costos a largo plazo: La detección temprana de problemas y la implementación de medidas preventivas ayudan a reducir los costos a largo plazo asociados con la reparación y rehabilitación de los pozos.
  • Cumplimiento de regulaciones y normativas ambientales: La garantía de la integridad y seguridad de los pozos mediante la Video Inspección contribuye al cumplimiento de regulaciones y normativas ambientales. Al asegurar que los pozos cumplan con los estándares establecidos, se protege no solo la calidad del agua, sino también el entorno natural circundante. Esto es fundamental para mantener la sostenibilidad ambiental y cumplir con las responsabilidades éticas y legales en materia de protección del medio ambiente.

El hidrogeólogo, un aliado indispensable

La interpretación precisa de los resultados de la Video Inspección de Pozos es un componente fundamental para aprovechar al máximo esta herramienta tecnológica. Es aquí donde la experiencia y los conocimientos especializados de un hidrogeólogo se vuelven fundamentales.

Los hidrogeólogos poseen un profundo entendimiento de los procesos geológicos e hidrogeológicos que influyen en la formación y comportamiento de los pozos de agua. Su experticia les permite analizar los datos obtenidos durante la inspección con rigor científico, identificando problemas potenciales, evaluando riesgos y proponiendo soluciones efectivas.

En definitiva, la participación de un hidrogeólogo garantiza la precisión y confiabilidad de los resultados, agrega valor significativo al proporcionar orientación experta para la gestión efectiva de los recursos hídricos y contribuye al cumplimiento de regulaciones y normativas ambientales.

En un mundo donde el acceso a agua potable de calidad es un derecho fundamental, la gestión responsable de los pozos de agua subterránea es una tarea impostergable. La Video Inspección de Pozos, junto a la colaboración de profesionales hidrogeólogos, se convierte en una aliada fundamental en este desafío.

Al explorar las profundidades, develar secretos ocultos y tomar decisiones informadas, podemos garantizar un suministro de agua seguro, confiable y sostenible para las generaciones presentes y futuras. Protejamos este recurso vital para la vida y el desarrollo humano, construyendo un futuro más próspero y sostenible.[:en]En tiempos de escasez hídrica, la intrusión salina en acuíferos costeros es uno de los fenómenos más preocupantes. A nivel mundial, cerca del 40% de la población vive a menos de 100 kilómetros de la línea de costa, mientras que en Chile, el 21% de los habitantes lo hace a menos de 10 kms del litoral.

Lo anterior, más el rápido crecimiento demográfico, ha incrementado la presión por el uso de agua subterránea destinada al consumo humano y a las actividades productivas.

Qué es la intrusión salina

Se denomina intrusión salina al movimiento permanente o temporal del agua salada tierra adentro, desplazando al agua dulce. Se considera que el agua captada de un acuífero costero se contamina (saliniza) cuando la porción activa de la captación se ve afectada por la zona de mezcla de agua dulce y agua salada o por la propia agua salada.

Una mezcla de aguas que contenga una fracción pequeña de agua salada, del orden del 3 a 4%, añade entre 600 y 800 ppm de cloruros al agua dulce, lo que en general supone que el agua resultante tenga una salinidad muy alta e inadecuada para la mayoría de los usos potenciales.

Intrusión salina

Precisamente esto es lo que puede producir la extracción excesiva de agua de los acuíferos costeros, donde la disminución del recurso permite que el agua salada sea arrastrada hacia las zonas de agua dulce, dejándolos muchas veces inutilizables.

Por este motivo se requiere cada vez de una planificación adecuada, que permita su aprovechamiento responsable y sostenido en el tiempo, reduciendo su vulnerabilidad frente al incremento de la demanda.

 

El cambio climático y la intrusión salina

Otros factores que influyen en la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros son las fluctuaciones de las mareas, los cambios climáticos y del nivel del mar, circunstancias que aumentarán la presión del agua de mar hacia los acuíferos de agua dulce.

Esta situación tiene una enorme relevancia para nuestro país, debido a su extensa longitud costera, a la cantidad de asentamientos urbanos y a las crecientes exigencias de abastecimiento.

Todos estos elementos han impulsado el desarrollo de metodologías de análisis y modelos para la interpretación de este fenómeno, en conjunto con tecnologías y protocolos de observación, control y prevención para mantener la intrusión salina bajo control.

En consecuencia, la gestión de las aguas subterráneas en zonas costeras es un punto crítico para el desarrollo sustentable de las ciudades y de sus actividades económicas. Caracterizar estos escenarios se hace cada vez más imperativo para una gestión planificada del recurso hídrico en un escenario local y mundial con cada vez menos disponibilidad de agua dulce.

Fuentes: Barlow, 2003, FCIHS, 2009, Delft Institute of Water Education, 2018, Modelamiento y Caracterización de la Intrusión Salina en un Acuífero Costero. Autor: Joaquín Godoy, 2019.

Gestión del Agua Dulce: El compromiso de los Hidrogeólogos y las Empresas Sanitarias

[:es]La gestión del agua dulce se ha convertido en un desafío cada vez más apremiante. Con el crecimiento de la población, la urbanización acelerada y los impactos del cambio climático, la disponibilidad y calidad del agua están siendo sometidas a una presión sin precedentes. En este escenario, el compromiso de los hidrogeólogos y las empresas sanitarias adquiere una importancia crucial.

Chile se enfrenta a una de las mayores crisis hídricas de su historia, una mega sequía que ha puesto a prueba la resiliencia de sus recursos naturales y la capacidad de sus instituciones para garantizar el acceso al agua, un recurso vital para la vida humana y el desarrollo sostenible.

El rol de las Sanitarias y el desafío de la mega sequía 

La mega sequía que afecta a Chile ha generado múltiples desafíos en el sector hídrico, desde la disminución de caudales en ríos y cuerpos de agua superficiales hasta la sobreexplotación de acuíferos subterráneos. En este escenario, las empresas sanitarias se enfrentan a la tarea de garantizar un suministro continuo de agua potable a sus usuarios, adaptándose a condiciones cada vez más adversas y desarrollando estrategias innovadoras para la gestión del recurso.

Las empresas sanitarias juegan un papel crucial en la gestión del agua durante la mega sequía, siendo responsables de la captación, tratamiento y distribución del agua potable a la población. Para cumplir con esta importante labor, estas empresas deben contar con el apoyo de consultores de hidrogeología, quienes proporcionan el conocimiento técnico necesario para la identificación y desarrollo de fuentes de agua subterránea seguras y sostenibles.

El rol del Hidrogeólogo

El hidrogeólogo desempeña un papel integral en la garantía de un suministro seguro y sostenible de agua potable. Su experiencia y compromiso son pilares esenciales para enfrentar los desafíos cada vez mayores en la gestión del agua y proteger este recurso vital para las generaciones presentes y futuras. Dentro de sus principales aportes, la hidrogeología nos ayuda en la:

  1. Exploración y Evaluación de Recursos Hídricos:
  2. Supervisión de Proyectos de Infraestructura Hídrica:
  3. Gestión y Protección de Acuíferos:
    • Desarrollando estrategias de gestión sostenible de acuíferos para evitar la sobreexplotación y la contaminación del agua subterránea.
    • Proponiendo e implementando medidas de protección ambiental para preservar la calidad del agua y minimizar los impactos negativos en los ecosistemas acuáticos.
    • Colaborando con las autoridades reguladoras y otras partes interesadas para establecer políticas y regulaciones que promuevan la conservación y uso responsable de los recursos hídricos.

Inspección Técnica de Obras de Captación de Agua Subterránea

Una de las funciones clave de los consultores de hidrogeología es realizar la inspección técnica de obras de captación de agua subterránea, asegurando que estas infraestructuras cumplan con los estándares de calidad y seguridad requeridos para garantizar un suministro confiable de agua potable. Esta labor adquiere una relevancia aún mayor en tiempos de sequía, donde la demanda de agua subterránea aumenta y es necesario optimizar su uso y gestión.

La inspección técnica de obras de captación de agua subterránea no solo tiene como objetivo garantizar la calidad y seguridad del agua potable, sino promover una gestión responsable y sustentable de los recursos hídricos.

Durante el proceso de inspección, los hidrogeólogos llevan a cabo una serie de análisis y evaluaciones meticulosas para asegurar que las obras de captación cumplan con los estándares técnicos y de calidad requeridos. Esto implica la revisión de los diseños y especificaciones de la infraestructura, la inspección visual de los pozos y la realización de pruebas de bombeo y análisis de la calidad del agua subterránea.

Además de lo anterior, la inspección técnica de obras de captación de agua subterránea no solo tiene como objetivo garantizar la calidad y seguridad del agua potable, sino promover una gestión responsable y sustentable de los recursos hídricos, especialmente en contextos de escasez como el que afecta a Chile. Es un proceso esencial que requiere la colaboración activa entre empresas sanitarias, consultores de hidrogeología y autoridades competentes para asegurar el bienestar de la población y la protección del medio ambiente.

La función social de la hidrogeología

En función de lo mencionado anteriormente, podemos señalar que la hidrogeología tiene un impacto significativo en diversos aspectos sociales y comunitarios: 

Impacto en la Calidad y Seguridad del Agua Potable: A través de la experiencia en la evaluación de recursos hídricos y la supervisión de proyectos de infraestructura hídrica, el hidrogeólogo asegura que el agua proporcionada cumpla con los estándares regulatorios y sanitarios establecidos. 

Contribución a la Salud Pública y el Bienestar Social: El acceso a agua potable segura es un derecho humano fundamental que influye en la salud y el bienestar de las personas. El hidrogeólogo, al garantizar la disponibilidad de agua potable de calidad, contribuye a reducir la incidencia de enfermedades relacionadas con el consumo de agua contaminada, como gastroenteritis, hepatitis, y enfermedades transmitidas por vectores. Además, al proporcionar un suministro de agua confiable, promueve condiciones de vida más saludables y mejora la calidad de vida de las comunidades en general.

Relación con la Sostenibilidad Ambiental y el Desarrollo Económico Local: La gestión adecuada de los recursos hídricos es esencial para la sostenibilidad ambiental y el desarrollo económico local. El hidrogeólogo, a través de su expertise en la gestión y protección de acuíferos, contribuye a la conservación de ecosistemas acuáticos y la preservación de la biodiversidad. Además, al garantizar un suministro sostenible de agua potable, apoya el desarrollo de actividades económicas locales, como la agricultura, la industria y el turismo, que dependen en gran medida del acceso a recursos hídricos confiables.

En conclusión, la gestión del agua potable se ha convertido en un desafío de proporciones críticas en el contexto actual de la mega sequía que afecta a Chile. En este escenario, el compromiso de los Hidrogeólogos y las Empresas Sanitarias es indispensable para garantizar el acceso continuo a este recurso vital. A través de nuestra experiencia, compromiso y colaboración activa, no solo aseguramos el suministro de agua potable, sino que también promovemos la sostenibilidad ambiental, la salud pública y el desarrollo económico local. Resulta crucial, entonces, reconocer y fortalecer esta labor en la búsqueda de soluciones innovadoras y sostenibles para enfrentar los desafíos hídricos que enfrenta Chile y el mundo en su conjunto.[:en]En tiempos de escasez hídrica, la intrusión salina en acuíferos costeros es uno de los fenómenos más preocupantes. A nivel mundial, cerca del 40% de la población vive a menos de 100 kilómetros de la línea de costa, mientras que en Chile, el 21% de los habitantes lo hace a menos de 10 kms del litoral.

Lo anterior, más el rápido crecimiento demográfico, ha incrementado la presión por el uso de agua subterránea destinada al consumo humano y a las actividades productivas.

Qué es la intrusión salina

Se denomina intrusión salina al movimiento permanente o temporal del agua salada tierra adentro, desplazando al agua dulce. Se considera que el agua captada de un acuífero costero se contamina (saliniza) cuando la porción activa de la captación se ve afectada por la zona de mezcla de agua dulce y agua salada o por la propia agua salada.

Una mezcla de aguas que contenga una fracción pequeña de agua salada, del orden del 3 a 4%, añade entre 600 y 800 ppm de cloruros al agua dulce, lo que en general supone que el agua resultante tenga una salinidad muy alta e inadecuada para la mayoría de los usos potenciales.

Intrusión salina

Precisamente esto es lo que puede producir la extracción excesiva de agua de los acuíferos costeros, donde la disminución del recurso permite que el agua salada sea arrastrada hacia las zonas de agua dulce, dejándolos muchas veces inutilizables.

Por este motivo se requiere cada vez de una planificación adecuada, que permita su aprovechamiento responsable y sostenido en el tiempo, reduciendo su vulnerabilidad frente al incremento de la demanda.

 

El cambio climático y la intrusión salina

Otros factores que influyen en la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros son las fluctuaciones de las mareas, los cambios climáticos y del nivel del mar, circunstancias que aumentarán la presión del agua de mar hacia los acuíferos de agua dulce.

Esta situación tiene una enorme relevancia para nuestro país, debido a su extensa longitud costera, a la cantidad de asentamientos urbanos y a las crecientes exigencias de abastecimiento.

Todos estos elementos han impulsado el desarrollo de metodologías de análisis y modelos para la interpretación de este fenómeno, en conjunto con tecnologías y protocolos de observación, control y prevención para mantener la intrusión salina bajo control.

En consecuencia, la gestión de las aguas subterráneas en zonas costeras es un punto crítico para el desarrollo sustentable de las ciudades y de sus actividades económicas. Caracterizar estos escenarios se hace cada vez más imperativo para una gestión planificada del recurso hídrico en un escenario local y mundial con cada vez menos disponibilidad de agua dulce.

Fuentes: Barlow, 2003, FCIHS, 2009, Delft Institute of Water Education, 2018, Modelamiento y Caracterización de la Intrusión Salina en un Acuífero Costero. Autor: Joaquín Godoy, 2019.

Día Mundial del Agua 2024: El papel vital de los recursos subterráneos y superficiales en el desarrollo sostenible

En el escenario global, el agua emerge como un recurso crítico cuya preservación y gestión responsable son imperativas para el bienestar humano y la sostenibilidad ambiental. La conmemoración del Día Mundial del Agua, bajo el lema «Agua para la paz», nos incita a reflexionar sobre la importancia de este recurso esencial y sus implicaciones para el desarrollo de comunidades y países.

Según los informes de la UNESCO de 2023, cerca de 2.000 millones de personas en nuestro planeta carecen de acceso a agua potable, mientras que más de 3.600 millones no tienen un saneamiento adecuado. Estas cifras, alarmantes por sí mismas, adquieren una dimensión aún más preocupante ante las proyecciones que indican un empeoramiento de la escasez hídrica debido al cambio climático.

A pesar de que el 70% de la superficie terrestre está cubierta de agua, “apenas el 0,5% de este recurso es utilizable y disponible” (UNESCO). Este dato revela la fragilidad de nuestro suministro de agua dulce y subraya la necesidad imperante de conservar y proteger este recurso, reconociéndolo no solo como una necesidad básica, sino como un Derecho Humano fundamental.

El origen y significado del Día Mundial del Agua

El Día Mundial del Agua tiene sus raíces en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de 1992, conocida como la Cumbre de la Tierra, celebrada en Río de Janeiro. Fue durante esta histórica reunión que se recomendó la creación de esta efeméride como un medio para sensibilizar sobre la importancia del agua en el contexto del desarrollo sostenible.

Desde su instauración oficial en 1993, el Día Mundial del Agua se ha convertido en una plataforma global para la concienciación y la acción en torno a la gestión de los recursos hídricos. Cada año, esta fecha nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre nuestra relación con el agua y evaluar el progreso realizado en materia de conservación y uso sostenible.

La Importancia del Agua para la Paz y el Desarrollo

El lema de este año, «Agua para la Paz», resalta la dualidad del agua como un recurso con el potencial tanto para fomentar la cooperación como para desencadenar conflictos. La escasez de agua potable y el acceso desigual a este recurso pueden exacerbar las tensiones entre comunidades y países, especialmente en regiones donde el agua atraviesa fronteras internacionales.

La gestión colaborativa y sostenible del agua emerge como un imperativo para promover la Paz, la estabilidad y el desarrollo sostenible a nivel global. Al cooperar en la preservación y distribución equitativa del agua, podemos generar un efecto positivo en cascada que promueva la armonía, la prosperidad y la resiliencia frente a los desafíos comunes que enfrentamos como sociedad.

Mensajes clave para la acción

Este Día Mundial del Agua, la UNESCO nos insta a reflexionar sobre tres mensajes clave:

  1. El agua puede ser tanto un facilitador de la paz como una fuente de conflicto. La cooperación en la gestión del agua puede equilibrar las necesidades y estabilizar nuestro planeta.
  2. La prosperidad y la paz están intrínsecamente ligadas al manejo responsable del agua. Es fundamental que los países incorporen la gestión hídrica en sus políticas para abordar los desafíos climáticos, migratorios y políticos.
  3. La colaboración en torno al uso justo y sostenible del agua puede impulsar la armonía y la prosperidad. Desde el ámbito internacional hasta el local, es crucial unir esfuerzos para enfrentar los desafíos hídricos y promover un futuro sostenible para todos.

Finalmente, el Día Mundial del Agua nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre el valor del Agua y la necesidad de actuar de manera colectiva para preservar este recurso vital. Reconocer la importancia de los recursos hídricos subterráneos y superficiales, así como promover su gestión responsable, son pasos fundamentales hacia un futuro más próspero y sostenible para las generaciones venideras.

[:en]En tiempos de escasez hídrica, la intrusión salina en acuíferos costeros es uno de los fenómenos más preocupantes. A nivel mundial, cerca del 40% de la población vive a menos de 100 kilómetros de la línea de costa, mientras que en Chile, el 21% de los habitantes lo hace a menos de 10 kms del litoral.

Lo anterior, más el rápido crecimiento demográfico, ha incrementado la presión por el uso de agua subterránea destinada al consumo humano y a las actividades productivas.

Qué es la intrusión salina

Se denomina intrusión salina al movimiento permanente o temporal del agua salada tierra adentro, desplazando al agua dulce. Se considera que el agua captada de un acuífero costero se contamina (saliniza) cuando la porción activa de la captación se ve afectada por la zona de mezcla de agua dulce y agua salada o por la propia agua salada.

Una mezcla de aguas que contenga una fracción pequeña de agua salada, del orden del 3 a 4%, añade entre 600 y 800 ppm de cloruros al agua dulce, lo que en general supone que el agua resultante tenga una salinidad muy alta e inadecuada para la mayoría de los usos potenciales.

Intrusión salina

Precisamente esto es lo que puede producir la extracción excesiva de agua de los acuíferos costeros, donde la disminución del recurso permite que el agua salada sea arrastrada hacia las zonas de agua dulce, dejándolos muchas veces inutilizables.

Por este motivo se requiere cada vez de una planificación adecuada, que permita su aprovechamiento responsable y sostenido en el tiempo, reduciendo su vulnerabilidad frente al incremento de la demanda.

 

El cambio climático y la intrusión salina

Otros factores que influyen en la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros son las fluctuaciones de las mareas, los cambios climáticos y del nivel del mar, circunstancias que aumentarán la presión del agua de mar hacia los acuíferos de agua dulce.

Esta situación tiene una enorme relevancia para nuestro país, debido a su extensa longitud costera, a la cantidad de asentamientos urbanos y a las crecientes exigencias de abastecimiento.

Todos estos elementos han impulsado el desarrollo de metodologías de análisis y modelos para la interpretación de este fenómeno, en conjunto con tecnologías y protocolos de observación, control y prevención para mantener la intrusión salina bajo control.

En consecuencia, la gestión de las aguas subterráneas en zonas costeras es un punto crítico para el desarrollo sustentable de las ciudades y de sus actividades económicas. Caracterizar estos escenarios se hace cada vez más imperativo para una gestión planificada del recurso hídrico en un escenario local y mundial con cada vez menos disponibilidad de agua dulce.

Fuentes: Barlow, 2003, FCIHS, 2009, Delft Institute of Water Education, 2018, Modelamiento y Caracterización de la Intrusión Salina en un Acuífero Costero. Autor: Joaquín Godoy, 2019.

La vulnerabilidad o susceptibilidad de un acuífero a la contaminación

Graficar la importancia de los estudios de vulnerabilidad de acuíferos

El concepto «vulnerabilidad de los acuíferos» ha sido ampliamente utilizado por investigadores y legisladores con el objetivo de proteger las aguas subterráneas de la contaminación. 

En concordancia, este término se usa para medir la susceptibilidad de un acuífero a verse afectado negativamente por una carga contaminante impuesta desde la superficie terrestre (Foster, 2013).

Asimismo, el profesor Fidel Ribera define la vulnerabilidad de las aguas subterráneas como la facilidad que tiene un acuífero para hacer frente a los impactos de origen natural o antrópico. 

En otras palabras, este concepto se basa en la siguiente pregunta: ¿pueden los eventuales contaminantes moverse y llegar fácilmente a las aguas subterráneas?

 

Qué determina la vulnerabilidad de un acuífero

Entendemos que la categoría de vulnerabilidad asignada a un sitio o área se basa en la relativa facilidad con la que el agua que se infiltra y los posibles contaminantes pueden llegar a las aguas subterráneas.

Como todas las aguas subterráneas están conectadas hidrológicamente a la superficie terrestre, es la eficacia de esta conexión la que determinará la vulnerabilidad relativa a la contaminación.

Esto quiere decir que la vulnerabilidad de las aguas subterráneas dependerá de las características geológicas e hidrogeológicas intrínsecas de un área. 

Por lo tanto, se considera que los acuíferos que reciben agua (y contaminantes) desde la superficie de manera fácil y rápida son más vulnerables que aquellos que la reciben más lentamente y, en consecuencia, en menor cantidad. 

Además, cuanto más lento sea el movimiento y más larga la trayectoria que recorre el agua y los contaminantes superficiales hacia el acuífero, mayor será el potencial de atenuación de muchos de estos contaminantes.

Tipos de vulnerabilidad en los acuíferos

Desde el punto de vista hidrogeológico, la vulnerabilidad de un acuífero puede clasificarse en natural y específica:

  • Natural o intrínseca: Se define como la suma de sus características o atributos (características geológicas del acuífero e hidrogeológicas) que controlan la aptitud del acuífero para hacer frente a un impacto indeterminado y su capacidad de auto restauración (Vrba y Zaporozec, 1994).
  • Específica: Los mismos autores la definen como la aptitud del acuífero para hacer frente a un tipo de contaminante o impacto en concreto, dentro de su contexto coyuntural y socioeconómico. Por lo tanto, a diferencia de la vulnerabilidad natural, los parámetros que la miden están definidos por el impacto.

Para qué sirve el concepto de vulnerabilidad

El principal objetivo de evaluar y conocer la vulnerabilidad de un acuífero es identificar su sensibilidad a la contaminación. Posteriormente, priorizar las medidas de protección de las aguas subterráneas, para dirigir los recursos de investigación, cuidado y monitoreo de los puntos más vulnerables

Este enfoque permite conocer las causas fundamentales que conducen a la contaminación de los sistemas de aguas subterráneas y representarlas en mapas temáticos a escalas diversas.

Dichos mapas dividen el territorio y permiten definir la “aptitud” de una u otra zona para una determinada actividad. Es decir, son mapas que definen usos u objetivos muy concretos. 

El concepto de vulnerabilidad de los acuíferos también puede ser utilizado para evaluar las diferentes alternativas de trazado y ubicación de proyectos inmobiliarios, energéticos y de obras civiles en general.

Ley sobre Bases Generales del Medio Ambiente (Ley 19.300)

A partir de lo señalado en la Ley 19.300 sobre Bases Generales del Medio Ambiente y el Reglamento para la Dictación de Normas de Calidad Ambiental y de Emisión, Chile ha desarrollado una serie de normas relacionadas con los recursos hídricos.

Es así como en el año 2002 se publica la Norma de Emisión de Residuos Líquidos a Aguas Subterráneas (Decreto Supremo N°46), cuyo objetivo es prevenir la contaminación de las aguas subterráneas, mediante el control de la disposición de los residuos líquidos que se infiltran desde la superficie al acuífero(s) y proteger la calidad ambiental de las aguas subterráneas.

Dado lo anterior, la Dirección General de Aguas (DGA), dando cumplimiento a lo establecido en el Decreto Supremo Nº46, y velando por mantener la calidad medioambiental de las aguas, decide aplicar el método de estimación de vulnerabilidad denominado BGR-modificado.

El Método BGR – Modificado para la estimación de vulnerabilidad

Esta metodología fue desarrollada originalmente en Alemania para evaluar situaciones de recargas por lluvia. Posteriormente, fue modificado por la DGA para que pueda ser aplicado a infiltraciones desde la superficie y estimar así la vulnerabilidad de los acuíferos. 

Básicamente, este método se basa en asignar puntajes a los diversos parámetros, como la tasa de percolación o recarga, el tipo de roca y el espesor de la zona no Saturada, los que mediante una fórmula se traducen en un puntaje total que indica el grado de protección del acuífero bajo las condiciones de infiltración.

Finalmente, este puntaje se correlaciona a través de una tabla con la vulnerabilidad del acuífero, teniendo que una alta protección del acuífero equivale a una vulnerabilidad baja del mismo.

El agua subterránea es un importante recurso natural y una vez contaminada es muy costosa su remediación y en algunos casos, imposible de realizar dentro de un tiempo razonable. (Mackay y Cherry, 1989, Haley et al., 1991).

Por esto, la importancia de evaluar la vulnerabilidad de las aguas subterráneas radica en brindar herramientas significativas para identificar áreas que tienen más probabilidades de contaminarse y así planificar diferentes actividades humanas sin afectarlas.

Si necesitas asesoría para la realización de un estudio de vulnerabilidad, comunícate con nosotros escribiendo a contacto@aquist.cl o directamente en nuestra página de contacto.

[:en]En tiempos de escasez hídrica, la intrusión salina en acuíferos costeros es uno de los fenómenos más preocupantes. A nivel mundial, cerca del 40% de la población vive a menos de 100 kilómetros de la línea de costa, mientras que en Chile, el 21% de los habitantes lo hace a menos de 10 kms del litoral.

Lo anterior, más el rápido crecimiento demográfico, ha incrementado la presión por el uso de agua subterránea destinada al consumo humano y a las actividades productivas.

Qué es la intrusión salina

Se denomina intrusión salina al movimiento permanente o temporal del agua salada tierra adentro, desplazando al agua dulce. Se considera que el agua captada de un acuífero costero se contamina (saliniza) cuando la porción activa de la captación se ve afectada por la zona de mezcla de agua dulce y agua salada o por la propia agua salada.

Una mezcla de aguas que contenga una fracción pequeña de agua salada, del orden del 3 a 4%, añade entre 600 y 800 ppm de cloruros al agua dulce, lo que en general supone que el agua resultante tenga una salinidad muy alta e inadecuada para la mayoría de los usos potenciales.

Intrusión salina

Precisamente esto es lo que puede producir la extracción excesiva de agua de los acuíferos costeros, donde la disminución del recurso permite que el agua salada sea arrastrada hacia las zonas de agua dulce, dejándolos muchas veces inutilizables.

Por este motivo se requiere cada vez de una planificación adecuada, que permita su aprovechamiento responsable y sostenido en el tiempo, reduciendo su vulnerabilidad frente al incremento de la demanda.

 

El cambio climático y la intrusión salina

Otros factores que influyen en la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros son las fluctuaciones de las mareas, los cambios climáticos y del nivel del mar, circunstancias que aumentarán la presión del agua de mar hacia los acuíferos de agua dulce.

Esta situación tiene una enorme relevancia para nuestro país, debido a su extensa longitud costera, a la cantidad de asentamientos urbanos y a las crecientes exigencias de abastecimiento.

Todos estos elementos han impulsado el desarrollo de metodologías de análisis y modelos para la interpretación de este fenómeno, en conjunto con tecnologías y protocolos de observación, control y prevención para mantener la intrusión salina bajo control.

En consecuencia, la gestión de las aguas subterráneas en zonas costeras es un punto crítico para el desarrollo sustentable de las ciudades y de sus actividades económicas. Caracterizar estos escenarios se hace cada vez más imperativo para una gestión planificada del recurso hídrico en un escenario local y mundial con cada vez menos disponibilidad de agua dulce.

Fuentes: Barlow, 2003, FCIHS, 2009, Delft Institute of Water Education, 2018, Modelamiento y Caracterización de la Intrusión Salina en un Acuífero Costero. Autor: Joaquín Godoy, 2019.

Cómo se realiza un estudio hidrogeológico de la cuña salina

Un estudio hidrogeológico de la cuña salina permite conocer el estado actual de un acuífero y la posición e hidrodinámica de la interfaz salina.

Esto, con el objeto de predecir su comportamiento ante diferentes escenarios y disponer de un plan de manejo y control que optimice en cantidad y calidad la explotación del recurso, y la aplicación de medidas de mitigación en caso de ser necesario.

En Aquist realizamos este tipo de estudio mediante una metodología que contempla cuatro grandes etapas:

  • Estudios Línea de Base.
  • Modelo Hidrogeológico Conceptual.
  • Modelo Hidrogeológico Numérico.
  • Gestión de la explotación.

Cómo se realiza un estudio hidrogeológico de la cuña salina - Intresión salina en acuíferos costeros

Etapa 1: Estudios Línea de Base

Corresponde a los trabajos de revisión y análisis de la información existente y a la generación de datos necesarios para definir la línea base del área en estudio. 

Esta generación de nuevos antecedentes corresponde principalmente a la obtención de datos producto de los siguientes trabajos de terreno:

  1. Reconocimiento Geológico, Geomorfológico y Estructural.
  2. Hidrología.
  3. Supervisión de campañas de aplicación de técnicas geofísicas.
  4. Catastro de pozos en el área de estudio.
  5. Monitoreo de niveles y calidad de agua.
  6. Supervisión de levantamiento topográfico.
  7. Ejecución de pruebas de bombeo.
  8. Perfilajes de Conductividad Eléctrica en los pozos.

Etapa 2: Modelo Hidrogeológico Conceptual

Terminada la etapa anterior, se procede a su recopilación para establecer el modelo conceptual hidrogeológico. 

“El Modelo Hidrogeológico Conceptual establece la definición del funcionamiento dinámico del sistema hídrico subterráneo del área de estudio, es decir: las entradas, el movimiento y dirección del flujo, y las salidas, naturales o artificiales, del acuífero en cuestión”.

En esta etapa se representan los elementos más importantes del sistema físico y su comportamiento, basándose en todos los antecedentes técnicos disponibles de las cuatro disciplinas necesarias: geología, hidrología, hidrogeoquímica e hidrogeología.

Por tal motivo, el modelo conceptual tiene que estar confeccionado rigurosamente, dado que sobre esta base se construirán los modelos numéricos.

Los principales aspectos que definen el modelo conceptual son:

  • Marco Geológico: Es la distribución y configuración del acuífero y de las unidades geológicas que lo componen.
  • Marco Hidrológico: Considera el estudio de la componente superficial de las aguas. Incorpora un análisis hidrometeorológico, redes de drenaje, aforo de caudales, análisis de caudales en diferentes periodos de retorno, caracterización fisicoquímicas de las aguas, etc.
  • Marco Hidrogeológico: Incluye la extensión física del sistema acuífero, características hidrogeológicas que impactan o controlan el sistema de flujo de las aguas subterráneas, análisis de las direcciones de flujo de las aguas subterráneas, cálculo de las propiedades hidrogeológicas fundamentales que dominan el flujo subterráneo y el tipo de medio poroso, entre otras actividades. 
  • Hidrogeoquímica: Análisis de la componente química de las aguas subterráneas y superficiales. Considera un análisis integral de la composición química e isotópica de las aguas, análisis espaciales de distribución, aguas extremas, contaminaciones puntuales, etc.
  • Intrusión marina: Análisis integral del comportamiento hidrodinámico e hidrogeoquímico de la interfaz salina. Esta etapa incorpora un análisis del volumen de acuífero vulnerado y sus características fisicoquímicas. Además de la geometría de la cuña salina, la cual es definida de acuerdo a estudios geofísicos e hidrogeoquímicos.
  • Entradas y Salidas de Agua al Sistema Acuífero: Los ejemplos más comunes incluyen bombeos, infiltración, evapotranspiración, drenaje y flujos a o desde cuerpos de agua superficiales. En el modelo conceptual se deben identificar y describir las entradas y salidas de agua, incluyendo los caudales y su variabilidad temporal.
  • Análisis integrado: Corresponde al análisis de cada una de las componentes integradas. El resultado de este análisis es el comportamiento hidrodinámico global del sistema acuífero.

Finalmente, y como parte del modelo conceptual, se realizará un balance de aguas (balance hídrico).

Cómo se realiza un estudio hidrogeológico de la cuña salina - Intresión salina en acuíferos costeros

Etapa 3: Modelo Hidrogeológico Numérico

Sobre la base del modelo conceptual se implementarán los modelos numéricos que permitan analizar la explotación futura para los pozos de la zona

Se consideran principalmente labores de gabinete, basadas en traspasar el modelo conceptual a los modelos numéricos.

Para alcanzar los objetivos planteados se distinguen tres fases principales:

Fase 1: Modelo numérico: A partir del modelo conceptual que explica el funcionamiento del sistema (Etapa 2), así como de la información generada por Aquist (Etapa 1), se construirá un Modelo Numérico en 3D, que permita simular los niveles en el acuífero.

Posteriormente, se realizará un proceso de calibración que consiste en ajustar los niveles calculados por el modelo numérico a los medidos en pozos de observación, modificando los parámetros hidrogeológicos de permeabilidad y almacenamiento en los rangos físicos definidos en el modelo conceptual.

Este proceso es de gran relevancia, porque hace que la herramienta sea representativa del sistema real que se está modelando.

Fase 2: Modelo de densidad variable: Para la simulación numérica de densidad variable se debe incorporar la densidad de agua dulce y la densidad de agua de mar, las cuales serán definidos en el modelo conceptual. Esta modelación tiene como resultado perfiles para el avance de la cuña salina en diferentes escalas de tiempo.

Fase 3: Balance de oferta y demanda: En esta etapa se evaluarán y definirán los escenarios que se aplicarán conjuntamente para el Modelo Numérico y el Modelo de Densidad Variable. Estos permitirán definir la operación sustentable de los pozos.

Uno de los objetivos de esta fase es definir, en conjunto con el cliente, la operación esperada de los pozos. De esta manera, se podrá establecer el tiempo de ejecución del escenario modelado, considerando la sustentabilidad en términos volumétricos y de riesgo de contaminación por intrusión salina.

Cómo se realiza un estudio hidrogeológico de la cuña salina - Intresión salina en acuíferos costeros

Etapa 4: Gestión de la explotación

  • Plan de Manejo de explotación: Con base en los resultados obtenidos en las etapas anteriores, se diseñará un plan de manejo de explotación del recurso hídrico subterráneo disponible, el cual permitirá aumentar la oferta de agua en los periodos de mayor demanda, sin aumentar el riesgo de intrusión salina.
  • Diseño plan de medidas de mitigación y control: El cual permitirá mantener bajo control las variables involucradas en el funcionamiento óptimo del programa de explotación que se defina, las cuales son:

a) Parámetros que podrían verse mayormente afectados producto de la explotación del recurso.

b) Localización de puntos de observación.

c) Indicadores de estado

d) Frecuencia de mediciones.

e) Valores umbral.

f) Plan de acciones y obras a ejecutar para control y/o mitigación.

Para saber más sobre planes de control y seguimiento, recomendamos leer “La importancia del monitoreo y seguimiento de la componente hídrica”.

Finalmente, los trabajos del estudio hidrogeológico de la cuña salina culminan con la elaboración de un informe consolidado con toda la información recopilada y generada por el equipo de hidrogeólogos de Aquist.

En este informe se respalda la elaboración del Modelo Hidrogeológico Conceptual, además de la construcción, calibración y escenarios de simulación a través de la modelación numérica.

Todo esto con el objetivo de determinar el estado de la cuña salina en relación a los acuíferos costeros y gestionar una gestión adecuada y sustentable del recurso.

 

Si necesitas asesoría para la realización de un estudio hidrogeológico de la cuña salina, comunícate con nosotros escribiendo a contacto@aquist.cl o directamente en nuestra página de contacto.

Día Mundial del Agua 2023: Acelerar el cambio

El Día Mundial del Agua 2023 pide a las personas que “Sean el cambio que quieren ver en el mundo”.

Cada año desde 1993, el Día Mundial del Agua (22 de marzo) crea conciencia e inspira acciones para abordar la crisis del agua y el saneamiento. Se trata de tomar medidas para hacer frente a la crisis mundial del agua de los 2200 millones de personas que viven sin acceso a agua potable.

Este año, el enfoque de la observancia de la ONU es acelerar el cambio para resolver la crisis del agua y el saneamiento.

El agua afecta a todos, por lo que necesitamos que todos «seamos el cambio » y tomemos medidas para cambiar la forma en que usamos, consumimos y gestionamos el agua. Esto, junto con compromisos más amplios de gobiernos, empresas, organizaciones, instituciones y coaliciones.

El Día Mundial del Agua 2023 se trata de acelerar el cambio para resolver la crisis del agua y el saneamiento.

La Agenda de Acción del Agua de la ONU es una colección de compromisos voluntarios de gobiernos, empresas, organizaciones, instituciones, coaliciones y miembros del público, diseñada para lograr un progreso rápido en los objetivos de agua y saneamiento acordados internacionalmente, en particular el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 (ODS 6) : agua y saneamiento para todos para 2030.

Actualmente, el mundo está muy lejos del ODS 6 (Objetivo de Desarrollo Sostenible 6) que persigue la meta de dar agua y saneamiento para todos en 2030. Pero lamentablemente, los datos más recientes muestran que los gobiernos deben trabajar en promedio cuatro veces más rápido para cumplir este objetivo a tiempo.

Día Mundial del Agua 2023

Necesitamos un cambio rápido

El agua es clave para construcción y preservación de la vida. Sin embargo, en todo el mundo aún hay personas que no tienen acceso a agua potable y segura.

Esta disfunción a lo largo del ciclo del agua está socavando el progreso en todos los principales problemas globales, desde la salud hasta el hambre, la igualdad de género en el trabajo, la educación en la industria, los desastres naturales.

Por esto, se hace necesario un cambio rápido y transformador, donde todos podemos desempeñar un rol. Cada acción, por pequeña que sea, marcará la diferencia.

Por qué es importante el Día Mundial del Agua

1. Afecta a millones de personas

Se estima que 780 millones de personas viven sin agua potable limpia y accesible. Beber agua contaminada puede conducir a una serie de enfermedades que amenazan la vida.

2. La contaminación del agua afecta a la vida silvestre

No son solo los humanos los que requerimos acceso a agua limpia. Cada año, innumerables animales mueren como resultado de la contaminación del agua. La contaminación puede ocurrir de muchas maneras, desde la basura física hasta las aguas residuales y la escorrentía de productos químicos, lo que hace que el agua se vuelva tóxica para los animales que dependen de ella para beber y vivir.

3. El agua se relaciona con muchos otros problemas ambientales

El Día Mundial del Agua, precisamente, está dedicado a encontrar soluciones naturales a nuestras crisis de agua. Muchos de los problemas ambientales a los que nos enfrentamos están entrelazados: el cambio climático y la degradación de los ecosistemas están relacionados y, a veces, son causas directas de la contaminación del agua, las inundaciones y las sequías.

Historia y origen del Día Mundial del Agua

El Día Mundial del Agua se celebra el 22 de marzo de cada año para abogar por la conservación y gestión de los recursos de agua dulce. Este día es reconocido oficialmente por las Naciones Unidas, que publica un Informe anual sobre el desarrollo de los recursos hídricos en el mundo (WWDR), con el objetivo de difundir la necesidad de conservar el agua dulce y gestionarla de forma consciente.

Además de enfatizar la relevancia del agua, el Día Mundial del Agua también se trata de crear conciencia sobre la crisis de agua limpia que enfrenta el mundo entero.

La historia del Día del Agua se remonta al 22 de diciembre de 1992. En este día, la Asamblea General de la ONU inició una resolución para conmemorarlo. Posteriormente, en 1993, se celebró por primera vez el Día Mundial del Agua. Poco a poco, el mensaje se extendió a todas partes del mundo y el Día Mundial del Agua se convirtió en un fenómeno mundial.

Desde su concepción, la campaña del Día Mundial del Agua se ha celebrado activamente, con la participación de un gran número de personas.

Según las Naciones Unidas (ONU), el enfoque del Día Mundial del Agua ha cambiado recientemente para cumplir Seis Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS 6), los que se enmarcan en «Ayudar a lograr el acceso universal a agua potable segura, limpia y asequible para todos para 2030».

Temas del Día Mundial del Agua

Cada año, desde la concepción del Día del Agua, las Naciones Unidas designan un tema para dar dirección a las actividades. El año pasado el tema del Día Mundial del Agua 2022 fue «Aguas subterráneas, haciendo visible lo invisible». Aquí están todos los temas del Día Mundial del Agua de años anteriores:

  • 1994: Cuidar nuestros Recursos Hídricos es un Asunto de Todos.
  • 1995: Mujeres y agua.
  • 1996: Agua para ciudades sedientas.
  • 1997: El agua del mundo: ¿hay suficiente?
  • 1998: Agua subterránea: el recurso invisible.
  • 1999: Todo el mundo vive río abajo.
  • 2000: Agua para el siglo XXI.
  • 2001: Agua para la Salud.
  • 2002: Agua para el Desarrollo.
  • 2003: Agua para el Futuro.
  • 2004: Agua y Desastres.
  • 2005: Agua, fuente de vida Década 2005–2015.
  • 2006: Agua y Cultura.
  • 2007: Hacer frente a la escasez de agua.
  • 2008: Saneamiento.
  • 2009: Aguas trans.
  • 2010: Agua limpia para un mundo saludable.
  • 2011: Agua para las ciudades: respondiendo al desafío urbano.
  • 2012: Agua y Seguridad Alimentaria.
  • 2013: Año Internacional de la Cooperación en Agua.
  • 2014: Agua y Energía.
  • 2015: Agua y Desarrollo Sostenible.
  • 2016: Mejor agua, mejores trabajos.
  • 2017: ¿Por qué Aguas Residuales?
  • 2018: Naturaleza por agua.
  • 2019: No dejar a nadie atrás.
  • 2020: Agua y Cambio Climático.
  • 2021: Valorando el agua.
  • 2022: Agua subterránea, haciendo visible lo invisible.
  • 2023: Sé el cambio.

El problema de la intrusión salina en acuíferos costeros

[:es]El problema de la intrusión salina ha ocurrido hasta cierto punto, en muchos de los acuíferos costeros de nuestro país.

Dado que el agua salada no se puede utilizar para algunos procesos productivos, regar cultivos ni ser consumida por las personas, la intrusión de agua salada puede ser muy problemática para las comunidades costeras que dependen del suministro de agua dulce subterránea para su sustento.

El bombeo excesivo de este recurso, el aumento del nivel del mar, entre otros factores, contribuyen a la invasión del agua de mar en los suministros de agua subterránea dulce.

Es por esto que un conocimiento acabado del sistema y un plan de explotación sustentable, permitirán definir estrategias de gestión adecuadas para proteger a todos los usuarios y sus fuentes de agua.

El panorama actual

Actualmente, más del 30% del agua para consumo humano y cerca del 43% del agua para riego y producción de alimentos a nivel mundial corresponde a aguas subterráneas (Centro Internacional de Evaluación de Recursos de Aguas Subterráneas, IGRAC). 

En Chile, el agua subterránea juega un rol relevante para la población, la economía y el medio ambiente; sin embargo, la información disponible para comprender su funcionamiento y evaluar sus reservas parece ser escasa.

El problema de esta falta de información es que muchas veces las acciones de mitigación o remediación llegan demasiado tarde o bien su costo es altísimo.

Un ejemplo claro de esto es el fenómeno de la intrusión salina en acuíferos costeros, el que genera una serie de efectos indeseables, como la inutilización definitiva del acuífero, si no es detectada a tiempo. 

El problema de la intrusión salina

La intrusión salina es un fenómeno que tiene lugar en los acuíferos costeros, donde el agua salada de mar se encuentra en contacto directo con el agua dulce del acuífero costero a través de una interfaz.

Esto supone que el agua salada procedente del mar fluye hacia el subsuelo continental, desplazando u ocupando el volumen correspondiente al agua dulce.

Esta penetración del agua salada tiene como resultado la contaminación de agua dulce.

Por el contrario, el proceso de salinización se detiene cuando la columna de agua dulce se hace mayor, la presión aumenta y consigue igualar a la intrusión del agua de mar, quedando el sistema en un nuevo equilibrio de la interfaz salina.

El estudio del problema de la intrusión salina toma vital importancia en nuestro país, considerando los más de 6435 kilómetros lineales de costa, los cuales no han sido objeto de profundos y detallados estudios.

En países como el nuestro, en el que gran parte del desarrollo económico-social se asienta en zonas costeras, existe un alto riesgo de que el aumento de la demanda por el recurso hídrico subterráneo permita el desplazamiento de la cuña salina, provocando la intrusión de agua salada a los acuíferos y, como consecuencia, disminuya la disponibilidad de agua potable..

Sin embargo, el aumento de la demanda no es el único factor que influye en el proceso de salinización. 

Intrusión salina

Por qué se produce la intrusión salina

Del mismo modo, la salinización del acuífero costero puede estar atribuida también a sedimentos marinos parcialmente lavados dentro o en zonas aledañas al acuífero, desplazamiento de agua salada atrapada en formaciones profundas, infiltración de aguas salobres desde estuarios o fuentes superficiales, entre otros.

A esto podemos agregar que, una mezcla de agua dulce con 2% de agua salada la hace no apta para consumo humano y que la proximidad de los pozos a la línea de costa aumenta la probabilidad de salinización por agua marina.

Los efectos indeseables de la intrusión salina

Entre los efectos indeseables se destacan: 

  • Áreas del acuífero inutilizadas por elevada salinidad.
  • Abandono de puntos de captación de agua subterránea.
  • Necesidad de buscar nuevas fuentes de explotación.
  • Ascenso posterior de niveles freáticos con problemas de inundación de sótanos de edificaciones cercanas a la línea de costa, entre otras. 

En lo posible se debe evitar la ocurrencia de la intrusión salina, ya que la recuperación de los acuíferos puede ser muy costosa, además de considerar tiempos de remediación a una escala decadal. 

No obstante, existen diversas metodologías para lograr la recuperación de las áreas afectadas.

Entre estas se destacan la construcción de barreras físicas en la línea de costa; implementación de barreras hidráulicas de inyección; recarga artificial, reducción de los volúmenes de explotación de agua subterránea; reubicación de los pozos de explotación y depresión de la cuña salina por bombeo.

Intrusión salina en acuíferos costeros - Aquist Hidrogeológica

Qué podemos hacer frente a la intrusión salina

La determinación de la masa de agua salina en un acuífero costero es extremadamente compleja debido a la necesidad de estudios hidrogeológicos, así como mediciones específicas de los niveles de salinidad en diferentes puntos del acuífero. 

De la misma manera, los procesos de contaminación inducida por sobreexplotación de los acuíferos costeros o por el aumento de los niveles del mar, requieren de estudios característicos que involucran trabajo de campo (muestreos y perforaciones) y el uso de modelos numéricos, como herramienta para la toma de decisiones.

Lo anterior, no solo permitirá el análisis de la situación actual y comprensión del fenómeno, sino la evaluación de posibles escenarios futuros que incorporen variables antropogénicas y recursos naturales, como el cambio climático, el crecimiento demográfico y el desarrollo turístico.

Todo esto podría contribuir definitivamente al diseño de estrategias sostenibles para mitigar y controlar los procesos de intrusión salina.

 

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Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía: resurgir juntos de la sequía

Promover la Lucha contra la Desertificación en aquellos países que experimentan sequías graves y/o desertificación.

Este viernes 17 de junio celebramos el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía.

Una fecha que busca sensibilizar sobre la presencia de este fenómeno, promover acciones de prevención y recuperación, y fortalecer la implementación de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación en los países que experimentan sequías graves y/o desertificación.

La desertificación y la sequía son problemas globales.

En las últimas décadas, la desertificación se ha visto facilitada en gran medida por actividades humanas como la sobreexplotación, el pastoreo excesivo, el riego inadecuado, la deforestación y la mala gestión de la tierra.

Estas actividades han hecho que parte de la superficie de la tierra ya no sea productiva.

La pérdida de más y más tierras productivas causa serios problemas, lo que resulta en la pérdida de biodiversidad, creando daños irreversibles a la tierra y afectando nuestra alimentación y nuestra vida diaria.

El Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía es un momento único para recordar a todos que la degradación de la tierra y la desertificación deben evitarse y recuperarse mediante la resolución de problemas, una fuerte participación comunitaria y la cooperación en todos los niveles.

El Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía

Se celebró por primera vez el 17 de junio de 1995

El 30 de enero de 1995, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró oficialmente el 17 de junio de cada año como Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía.

Se eligió la fecha porque es el día en que se firmó la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación en 1994.

Cómo podemos celebrar el Día

Desde 1995, los estados y naciones fueron invitados a dedicarse a promover la conciencia sobre la necesidad de la cooperación internacional para combatir la desertificación y la sequía.

Desde entonces, diferentes partes, organizaciones no gubernamentales y partes interesadas celebran este día con actividades de divulgación en todo el mundo.

Cada año, en el Día, muchas organizaciones y comunidades organizaron una variedad de actividades educativas y promocionales, incluidos seminarios, charlas, conferencias, foros y campañas en las redes sociales, para aumentar y difundir la conciencia sobre los problemas relacionados con la desertificación y la sequía.

La celebración mundial de cada año del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía tiene un énfasis único y novedoso. El tema es propuesto por las Naciones Unidas, con el objetivo de crear conciencia sobre los temas más relevantes y promover acciones innovadoras en todos los niveles.[:en]En tiempos de escasez hídrica, la intrusión salina en acuíferos costeros es uno de los fenómenos más preocupantes. A nivel mundial, cerca del 40% de la población vive a menos de 100 kilómetros de la línea de costa, mientras que en Chile, el 21% de los habitantes lo hace a menos de 10 kms del litoral.

Lo anterior, más el rápido crecimiento demográfico, ha incrementado la presión por el uso de agua subterránea destinada al consumo humano y a las actividades productivas.

Qué es la intrusión salina

Se denomina intrusión salina al movimiento permanente o temporal del agua salada tierra adentro, desplazando al agua dulce. Se considera que el agua captada de un acuífero costero se contamina (saliniza) cuando la porción activa de la captación se ve afectada por la zona de mezcla de agua dulce y agua salada o por la propia agua salada.

Una mezcla de aguas que contenga una fracción pequeña de agua salada, del orden del 3 a 4%, añade entre 600 y 800 ppm de cloruros al agua dulce, lo que en general supone que el agua resultante tenga una salinidad muy alta e inadecuada para la mayoría de los usos potenciales.

Intrusión salina

Precisamente esto es lo que puede producir la extracción excesiva de agua de los acuíferos costeros, donde la disminución del recurso permite que el agua salada sea arrastrada hacia las zonas de agua dulce, dejándolos muchas veces inutilizables.

Por este motivo se requiere cada vez de una planificación adecuada, que permita su aprovechamiento responsable y sostenido en el tiempo, reduciendo su vulnerabilidad frente al incremento de la demanda.

 

El cambio climático y la intrusión salina

Otros factores que influyen en la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros son las fluctuaciones de las mareas, los cambios climáticos y del nivel del mar, circunstancias que aumentarán la presión del agua de mar hacia los acuíferos de agua dulce.

Esta situación tiene una enorme relevancia para nuestro país, debido a su extensa longitud costera, a la cantidad de asentamientos urbanos y a las crecientes exigencias de abastecimiento.

Todos estos elementos han impulsado el desarrollo de metodologías de análisis y modelos para la interpretación de este fenómeno, en conjunto con tecnologías y protocolos de observación, control y prevención para mantener la intrusión salina bajo control.

En consecuencia, la gestión de las aguas subterráneas en zonas costeras es un punto crítico para el desarrollo sustentable de las ciudades y de sus actividades económicas. Caracterizar estos escenarios se hace cada vez más imperativo para una gestión planificada del recurso hídrico en un escenario local y mundial con cada vez menos disponibilidad de agua dulce.

Fuentes: Barlow, 2003, FCIHS, 2009, Delft Institute of Water Education, 2018, Modelamiento y Caracterización de la Intrusión Salina en un Acuífero Costero. Autor: Joaquín Godoy, 2019.

La importancia del monitoreo y seguimiento de la componente hídrica

El monitoreo de niveles y calidad de la componente hídrica es un ejercicio necesario para la actualización sistemática de los modelos hidrogeológicos conceptuales y numéricos, y para el diagnóstico periódico de un acuífero en explotación.

El requisito fundamental en la mayoría de los programas de monitoreo de la componente hídrica es determinar la variación espacial del volumen y calidad de las aguas subterráneas, ya sea para determinar la distribución del recurso, la extensión de la intrusión salina, la evolución de una posible contaminación o monitorear la efectividad de medidas de mitigación.

En todos estos casos, el propósito es reflejar exactamente la condición de las aguas en el acuífero, lo que supone la necesidad de obtener muestras no contaminadas representativas en un punto específico dentro del sistema de aguas subterráneas en forma periódica.

De esta manera, la implementación de un programa de monitoreo de la componente hídrica permitirá alimentar el modelo hidrogeológico conceptual y numérico existentes, además de conocer la calidad y cantidad del recurso hídrico, con el objeto de que la toma de decisiones respecto a la gestión sea de acuerdo al plan de explotación proyectado.

Mostrar el monitoreo de la componente hídrica.

Objetivos del Monitoreo

El aumento de los factores antrópicos, la sobre explotación y la intensificación de las actividades socioeconómicas, están ocasionando un riesgo de contaminación de aguas subterráneas, el que debe ser ampliamente monitoreado para identificar el inicio de la contaminación tan pronto como sea posible, de manera que permita la introducción de medidas oportunas de control.

De acuerdo a lo anterior, los principales objetivos de un sistema de monitoreo son:

  • Medir los niveles y la calidad de los recursos hídricos subterráneos.
  • Registrar los caudales de extracción del sistema de agua subterránea destinado para riego, industria y población.
  • Evaluar las condiciones de humedad y la recarga a la napa freática.
  • Detectar oportunamente y registrar el impacto de eventos extremos, como inundaciones, sequías y contaminaciones.
  • Caracterizar las descargas de fuentes contaminantes puntuales y no puntuales.
  • Difundir y transferir eficazmente los datos a la organización.
  • Proporcionar indicadores para la gestión de agua subterránea.
  • Identificar las necesidades de información sobre condiciones regionales y puntuales.
  • Brindar datos de entrada para la elaboración y calibración de modelos numéricos hidrogeológicos.
  • Caracterizar la evolución de los recursos hídricos subterráneos considerando el volumen y la calidad del agua.

Monitoreo de los recursos hídricos

Cabe destacar que la exactitud y significado de los resultados de un monitoreo necesitan ser evaluados a través de acciones de seguimiento apropiadas. Por ejemplo, el control de fuentes de contaminación, la descontaminación de acuíferos, el tratamiento del suministro de agua y modificaciones en la explotación del acuífero, entre otras.

¿Qué se hace con los datos obtenidos de un monitoreo?

Toda la información obtenida permitirá contar con un historial detallado, tanto de la evolución de la superficie piezométrica, como de la calidad de las aguas. Datos que posteriormente servirán para responder diversas preguntas acerca de los recursos hídricos subterráneos a una variedad de escalas tanto espaciales como temporales.

Esta información será una herramienta fundamental para la actualización de los modelos conceptuales y numéricos como herramienta de gestión de la explotación del agua.

Monitoreo de agua subterránea

Ventajas de implementar un Monitoreo de aguas subterránea

Como hemos visto, los sistemas de monitoreo constituyen una herramienta para la gestión de los recursos hídricos. Entre sus principales ventajas destacan: 

  • La identificación de necesidades de información respecto al estado del agua subterránea.
  • El acceso a la información de todos los actores que participan en el uso de los recursos hídricos subterráneos.
  • La gestión sistematizada de datos.
  • Generación de información de entrada para modelos hidrogeológicos y simulación de escenarios predictivos.
  • Permite que las empresas e instituciones tomen las mejores decisiones acerca de la gestión de los recursos hídricos subterráneos.
  • Permite la elaboración de indicadores de procesos, resultados e impactos para poder evaluar el desempeño de la gestión del agua subterránea.

 

El Monitoreo como fuente de los Modelos Hidrogeológicos Conceptuales 

A medida que la escasez hídrica se ha hecho más notoria, el uso del agua subterránea se ha ido incrementando de manera significativa.

Por consiguiente, si queremos mejorar las condiciones de vida, el desarrollo económico y social, es necesario establecer el rol fundamental del agua subterránea en el ciclo hidrológico y la relación directa que tiene con la disponibilidad del recurso para la satisfacción de necesidades. Por ende, su estudio, análisis, y comprensión es importante para la elaboración de estrategias que conlleven a su cuidado, preservación y conservación.

Al mismo tiempo, es importante mencionar que los modelos hidrogeológicos son una representación logarítmica o matemática de condiciones y/o características dinámicas y estáticas del recurso hídrico subterráneo, los que buscan incorporar características hidrogeológicas, como: 

  • Los niveles piezométricos.
  • Las zonas de descarga y recarga disponibles.
  • Las condiciones de flujo del agua subterránea.
  • Y más información que sea relevante, y posiblemente necesaria, para establecer la relación con las fuentes de agua superficial, condiciones climáticas e hidrológicas con el estado de las aguas subterráneas del área donde se desarrolle el modelo.

Por lo tanto, el incremento en la utilización de las aguas subterráneas hace necesario conocer la calidad del recurso, por medio de la medición de parámetros característicos que proporcionen información real acerca del estado actual del agua, para establecer e implementar diferentes acciones de protección y regulación del uso del recurso.

Monitoreo de la componente hídrica - Aquist Hidrogeológica

Un ejemplo claro de lo anterior es cuando se presenta algún tipo de alteración de la calidad del agua o un descenso importante en los niveles de disponibilidad, ya que la autoridad ambiental podría solicitar la realización de diferentes acciones para su remediación, como una presentación más frecuente de los niveles o la implementación y seguimiento continuo al plan de uso eficiente del agua.

Es por esta razón que las acciones de control y seguimiento, encaminadas a la conservación y preservación del recurso, son tan relevantes.

Es mediante una red de monitoreo de aguas subterráneas que se recolectan datos de importancia con el propósito de identificar alteraciones en la hidrodinámica subterránea, ya sea por efecto de otros puntos de agua que se encuentran en operación o cambios en alguna variable del ciclo hidrológico. 

En este sentido, y con el objetivo de establecer una línea base sobre las condiciones actuales del acuífero, de  identificar alertas tempranas y generar información para la gestión del recurso, es necesario contar con la elaboración de un Modelo Hidrogeológico Conceptual que permita entender el funcionamiento total de la hidrodinámica del sector y no sólo mediciones puntuales en uno o más puntos de captación de aguas subterráneas.

Lamentablemente, no podemos gestionar algo que no conocemos. Por este motivo, el monitoreo pretende generar conocimiento sobre los sistemas hidrogeológicos, para comprender el impacto sufrido por actividades de origen antrópico, la necesidad de prevenir la degradación del recurso en el futuro y la manera de remediar sistemas acuíferos impactados tiempo atrás. La meta principal de la gestión de acuíferos es explotar los recursos de agua subterránea de manera responsable, así como monitorear y controlar los impactos de su extracción.

Infografía sobre los objetivos de realizar un monitoreo de la componente hídrica

Si necesitas asesoría para la implementación de un programa de Monitoreo, comunícate con nosotros escribiendo a contacto@aquist.cl o directamente en nuestra página de contacto.[:en]En tiempos de escasez hídrica, la intrusión salina en acuíferos costeros es uno de los fenómenos más preocupantes. A nivel mundial, cerca del 40% de la población vive a menos de 100 kilómetros de la línea de costa, mientras que en Chile, el 21% de los habitantes lo hace a menos de 10 kms del litoral.

Lo anterior, más el rápido crecimiento demográfico, ha incrementado la presión por el uso de agua subterránea destinada al consumo humano y a las actividades productivas.

Qué es la intrusión salina

Se denomina intrusión salina al movimiento permanente o temporal del agua salada tierra adentro, desplazando al agua dulce. Se considera que el agua captada de un acuífero costero se contamina (saliniza) cuando la porción activa de la captación se ve afectada por la zona de mezcla de agua dulce y agua salada o por la propia agua salada.

Una mezcla de aguas que contenga una fracción pequeña de agua salada, del orden del 3 a 4%, añade entre 600 y 800 ppm de cloruros al agua dulce, lo que en general supone que el agua resultante tenga una salinidad muy alta e inadecuada para la mayoría de los usos potenciales.

Intrusión salina

Precisamente esto es lo que puede producir la extracción excesiva de agua de los acuíferos costeros, donde la disminución del recurso permite que el agua salada sea arrastrada hacia las zonas de agua dulce, dejándolos muchas veces inutilizables.

Por este motivo se requiere cada vez de una planificación adecuada, que permita su aprovechamiento responsable y sostenido en el tiempo, reduciendo su vulnerabilidad frente al incremento de la demanda.

 

El cambio climático y la intrusión salina

Otros factores que influyen en la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros son las fluctuaciones de las mareas, los cambios climáticos y del nivel del mar, circunstancias que aumentarán la presión del agua de mar hacia los acuíferos de agua dulce.

Esta situación tiene una enorme relevancia para nuestro país, debido a su extensa longitud costera, a la cantidad de asentamientos urbanos y a las crecientes exigencias de abastecimiento.

Todos estos elementos han impulsado el desarrollo de metodologías de análisis y modelos para la interpretación de este fenómeno, en conjunto con tecnologías y protocolos de observación, control y prevención para mantener la intrusión salina bajo control.

En consecuencia, la gestión de las aguas subterráneas en zonas costeras es un punto crítico para el desarrollo sustentable de las ciudades y de sus actividades económicas. Caracterizar estos escenarios se hace cada vez más imperativo para una gestión planificada del recurso hídrico en un escenario local y mundial con cada vez menos disponibilidad de agua dulce.

Fuentes: Barlow, 2003, FCIHS, 2009, Delft Institute of Water Education, 2018, Modelamiento y Caracterización de la Intrusión Salina en un Acuífero Costero. Autor: Joaquín Godoy, 2019.

Aguas subterráneas: Haciendo visible lo invisible” el tema del Día Mundial del Agua 2022

Reflejar la importancia de las aguas subterráneas

Precisamente sobre este tema versa el Día Mundial del Agua 2022 que, bajo el título de la campaña “Aguas subterráneas: haciendo visible lo invisible”, busca poner de manifiesto la importancia de estas aguas que, bajo nuestros pies e invisibles a nuestros ojos, son la base que sustenta el desarrollo económico, social y ambiental de las comunidades y, por tanto, desempeñan un papel fundamental en la adaptación al cambio climático. De hecho, este se deja sentir a través del agua, ya sea por el exceso a través de inundaciones en algunos lugares o por la escasez en otros, donde las aguas subterráneas pueden ser la única fuente de agua al alcance de la población.

El agua subterránea es un recurso vital que proporciona casi la mitad del agua potable en todo el mundo, alrededor del 40 % del agua para la agricultura de regadío y alrededor de 1/3 del agua necesaria para la industria. Sostiene los ecosistemas, mantiene el flujo base de los ríos y previene el hundimiento de la tierra y la intrusión de agua de mar. El agua subterránea es una parte importante del proceso de adaptación al cambio climático y, a menudo, es una solución para las personas que no tienen acceso a agua potable.

A pesar de estos hechos y cifras, el agua subterránea está fuera de la vista y de la mente de la mayoría de las personas. Las actividades humanas (incluido el crecimiento demográfico y económico) y la variabilidad climática están aumentando rápidamente la presión sobre los recursos de aguas subterráneas: se informa de graves problemas de agotamiento y contaminación en muchas partes del mundo.

¿Qué son las aguas subterráneas?

Son aquellos recursos hídricos que se encuentran bajo tierra, en los acuíferos, que son formaciones geológicas de rocas, arenas y gravas que contienen cantidades importantes de agua. Tras alimentar manantiales, ríos, lagos y humedales, estas aguas finalmente se filtran a los océanos. Su principal fuente de recarga es la lluvia y la nieve que se infiltran en el suelo. Pueden extraerse a la superficie por medio de bombas y pozos.

¿Por qué son importantes?

Casi toda el agua dulce en estado líquido del mundo es agua subterránea. La vida no sería posible sin ellas. La mayoría de las zonas áridas del planeta dependen por completo de este recurso, que suministra una gran proporción del agua que utilizamos para fines de consumo, saneamiento, producción de alimentos y procesos industriales. Asimismo, las aguas subterráneas son decisivas para el buen funcionamiento de los ecosistemas, como los humedales y los ríos.

Las consecuencias de la sobreexplotación del recurso subterránea pueden ser, entre otras, la inestabilidad del suelo y la subsidencia y, en las regiones costeras, la intrusión de agua marina bajo tierra.

¿Por qué debemos cuidar las aguas subterráneas?

Hablamos de sobreexplotación cuando se extrae más agua de los acuíferos de la que se recarga con la lluvia y la nieve. Muchas zonas deben encarar este problema que, si se perpetúa, finalmente supone el agotamiento del recurso.

Las aguas subterráneas están contaminadas en muchos lugares y su regeneración a menudo conlleva procesos largos y difíciles. Esto aumenta los costos de tratamiento de las aguas subterráneas, y a veces incluso impide su uso.

En otros lugares, desconocemos la cantidad de agua subterránea que se oculta bajo nuestros pies, lo que significa que podríamos estar desaprovechando un recurso hídrico potencialmente vital.

El estudio, la protección y la utilización de las aguas subterráneas de forma sostenible será fundamental tanto para sobrevivir al cambio climático y adaptarse a sus efectos como para satisfacer las necesidades de una población en constante crecimiento.

Día mundial del agua 2022

¿Qué podemos hacer en relación con las aguas subterráneas?

Aunque las aguas subterráneas siempre han tenido una enorme trascendencia, esa importancia no se ha reconocido plenamente. Debemos proteger las aguas subterráneas de la contaminación y utilizarlas de forma sostenible, tratando de lograr un equilibrio entre las necesidades de las personas y las del planeta.

Las aguas subterráneas desempeñan una función vital en los sistemas hídricos y de saneamiento, la agricultura, la industria, los ecosistemas y las estrategias de adaptación al cambio climático, y ello debe quedar patente en la formulación de políticas de desarrollo sostenible.

Calidad y contaminación de las aguas subterráneas

Las amenazas a las que puede estar sujeta la calidad de las aguas subterráneas son la contaminación de origen natural (contaminación geogénica) y las fuentes contaminantes procedentes del uso del suelo y de otras actividades humanas (contaminación antrópica).

Dos de los contaminantes geogénicos más extendidos son el arsénico y el flúor. La contaminación natural por arsénico de las aguas subterráneas afecta a millones de personas en todos los continentes. Por tanto, la calidad de las aguas subterráneas debe ser objeto de evaluación y monitoreo periódicos.
La contaminación antrópica comprende los efectos de la intensificación de las actividades agrícolas, la urbanización, el crecimiento demográfico y el cambio climático, así como el uso de nitratos y pesticidas que constituyen una amenaza para la calidad de las aguas subterráneas.

Fuente: UN Water: https://www.unwater.org/[:en]En tiempos de escasez hídrica, la intrusión salina en acuíferos costeros es uno de los fenómenos más preocupantes. A nivel mundial, cerca del 40% de la población vive a menos de 100 kilómetros de la línea de costa, mientras que en Chile, el 21% de los habitantes lo hace a menos de 10 kms del litoral.

Lo anterior, más el rápido crecimiento demográfico, ha incrementado la presión por el uso de agua subterránea destinada al consumo humano y a las actividades productivas.

Qué es la intrusión salina

Se denomina intrusión salina al movimiento permanente o temporal del agua salada tierra adentro, desplazando al agua dulce. Se considera que el agua captada de un acuífero costero se contamina (saliniza) cuando la porción activa de la captación se ve afectada por la zona de mezcla de agua dulce y agua salada o por la propia agua salada.

Una mezcla de aguas que contenga una fracción pequeña de agua salada, del orden del 3 a 4%, añade entre 600 y 800 ppm de cloruros al agua dulce, lo que en general supone que el agua resultante tenga una salinidad muy alta e inadecuada para la mayoría de los usos potenciales.

Intrusión salina

Precisamente esto es lo que puede producir la extracción excesiva de agua de los acuíferos costeros, donde la disminución del recurso permite que el agua salada sea arrastrada hacia las zonas de agua dulce, dejándolos muchas veces inutilizables.

Por este motivo se requiere cada vez de una planificación adecuada, que permita su aprovechamiento responsable y sostenido en el tiempo, reduciendo su vulnerabilidad frente al incremento de la demanda.

 

El cambio climático y la intrusión salina

Otros factores que influyen en la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros son las fluctuaciones de las mareas, los cambios climáticos y del nivel del mar, circunstancias que aumentarán la presión del agua de mar hacia los acuíferos de agua dulce.

Esta situación tiene una enorme relevancia para nuestro país, debido a su extensa longitud costera, a la cantidad de asentamientos urbanos y a las crecientes exigencias de abastecimiento.

Todos estos elementos han impulsado el desarrollo de metodologías de análisis y modelos para la interpretación de este fenómeno, en conjunto con tecnologías y protocolos de observación, control y prevención para mantener la intrusión salina bajo control.

En consecuencia, la gestión de las aguas subterráneas en zonas costeras es un punto crítico para el desarrollo sustentable de las ciudades y de sus actividades económicas. Caracterizar estos escenarios se hace cada vez más imperativo para una gestión planificada del recurso hídrico en un escenario local y mundial con cada vez menos disponibilidad de agua dulce.

Fuentes: Barlow, 2003, FCIHS, 2009, Delft Institute of Water Education, 2018, Modelamiento y Caracterización de la Intrusión Salina en un Acuífero Costero. Autor: Joaquín Godoy, 2019.

Aquist realiza capacitación sobre el Código de Aguas para ENAP Magallanes

Hoy miércoles 08 de septiembre se realizó la capacitación sobre el Código de Aguas para ENAP Magallanes, con el objetivo de comprender las principales características del código y su implicancia en las actividades que ejecuta ENAP.

Durante el curso se trataron diversos temas legislativos relacionados a los recursos hídricos, como  los elementos del Código de Aguas, las principales propuestas de reforma del código, permisos sectoriales y ambientales, la aplicación del Código de Aguas y su normativa, análisis de proyectos sancionados por la SMA (Superintedencia de Medio Ambiente) y DGA (Dirección General de Aguas) y los pronunciamientos de Tribunales Ambientales por incumplimiento al este cuerpo legal.

Para esta capacitación sobre el Código de Aguas contamos con dos distinguidas profesionales del mundo de las aguas, como la abogada Tatiana Celume, doctora en derecho de aguas de la Universidad de Salamanca, quien se ha desempeñado como Directora de Compliance de ENAP entre los años 2012 y 2014, y como asesora legislativa de la DGA entre 2014 y 2018. Actualmente se desempeña como académica de la Universidad San Sebastián.

Además, Mónica Musalem, Ingeniera Civil Hidráulica de la Universidad de Chile, quien se ha desempeñado, entre los años 2010 al 2020, como jefa de Departamento de Conservación y Protección de Recursos Hídricos de la Dirección General de Aguas. Actualmente, es una reconocida consultora privada en el ámbito ambiental y de recursos hídricos.

Entre los más de 30 participantes de la capacitación, se encontraban Geólogos, Jefes de Gestión Ambiental, Abogados e Ingenieros de ENAP, quienes participaron activamnete de la jornada.