Por qué los pozos de agua salada son una opción ideal para la piscicultura

Graficar la importancia de los estudios de vulnerabilidad de acuíferos

Un pozo de agua salada es una estructura perforada en la tierra con el fin de extraer agua salada del subsuelo para el suministro de agua.

Desde un enfoque hidrogeológico, un pozo de agua salada es un pozo que se perfora en acuíferos costeros o en islas, con el objetivo de extraer agua subterránea salada. Estos acuíferos costeros, por lo general, están formados por materiales permeables, como arena y grava, los que están saturados con agua de mar.

Estos pozos pueden tener diferentes profundidades, diámetros y capacidades de producción. Por lo tanto, su construcción y diseño dependerán de las características del acuífero y del volumen de agua salada requerido por la piscicultura.

Es importante considerar que el uso de pozos de agua salada puede tener un impacto en el medio ambiente y la disponibilidad de agua salada en la zona. Por esto, es necesario realizar Estudios Hidrogeológicos y de Impacto Ambiental antes de su construcción, para así garantizar su uso de manera sostenible y responsable.

Por qué los pozos de agua salada son una opción ideal para la piscicultura

Los pozos de agua salada pueden ser una opción ideal para las pisciculturas debido a que contienen agua con alta salinidad, lo que resulta beneficioso para el cultivo de ciertas especies de peces marinos.

El agua de mar es rica en nutrientes esenciales para el crecimiento de los peces, como el sodio, el cloruro y el magnesio. Además, también contiene oligoelementos y minerales que son importantes para el desarrollo de los tejidos y órganos de los peces.

Además, los pozos de agua salada son sistemas de acuicultura cerrados, lo que significa que el agua puede ser recirculada y filtrada para eliminar los desechos y mantener la calidad del agua. Esto puede ser beneficioso en comparación con los sistemas de acuicultura abiertos en el mar, donde las corrientes y mareas pueden afectar la calidad del agua.

En general, la utilización de pozos de agua salada para una piscicultura presenta diversas ventajas en comparación a otras fuentes de abastecimiento, lo que los convierte en una opción ideal para la cría de peces.

Beneficios de los pozos de agua salada en pisciculturas

  • Disponibilidad de agua: A diferencia del agua dulce, el agua salada se encuentra en abundancia en la mayoría de las regiones costeras, lo que la hace más fácil de obtener.
  • Reducción de costos: Los costos asociados con la extracción, tratamiento y distribución de agua dulce pueden ser significativos, lo que aumenta el costo de producción en una piscicultura. El uso de pozos de agua salada puede reducir estos costos, ya que no necesita ser tratada y el proceso de distribución es más simple.
  • Mejora en la salud de los peces: Los peces criados en agua salada tienen una tasa de supervivencia y crecimiento más alta que los criados en agua dulce. Además, el agua salada contiene nutrientes y minerales esenciales para el crecimiento y la salud de los peces.
  • Control de enfermedades: El agua salada es menos propensa a albergar bacterias y parásitos que pueden afectar la salud de los peces, lo que reduce la necesidad de tratamientos costosos y el riesgo de pérdidas en la producción.
  • Mejora en la calidad del agua: Los procesos de producción de peces pueden generar una gran cantidad de residuos y contaminación en el agua. El uso de agua salada ayuda a diluir y eliminar estos residuos de manera más efectiva, lo que mejora la calidad del agua y reduce los impactos ambientales.

En resumen, el uso de pozos de agua salada presenta diversas ventajas que pueden mejorar la producción y reducir los costos de producción. Sin embargo, es importante considerar los impactos ambientales y las necesidades específicas de cada piscicultura antes de decidir utilizar agua salada.[:en]En tiempos de escasez hídrica, la intrusión salina en acuíferos costeros es uno de los fenómenos más preocupantes. A nivel mundial, cerca del 40% de la población vive a menos de 100 kilómetros de la línea de costa, mientras que en Chile, el 21% de los habitantes lo hace a menos de 10 kms del litoral.

Lo anterior, más el rápido crecimiento demográfico, ha incrementado la presión por el uso de agua subterránea destinada al consumo humano y a las actividades productivas.

Qué es la intrusión salina

Se denomina intrusión salina al movimiento permanente o temporal del agua salada tierra adentro, desplazando al agua dulce. Se considera que el agua captada de un acuífero costero se contamina (saliniza) cuando la porción activa de la captación se ve afectada por la zona de mezcla de agua dulce y agua salada o por la propia agua salada.

Una mezcla de aguas que contenga una fracción pequeña de agua salada, del orden del 3 a 4%, añade entre 600 y 800 ppm de cloruros al agua dulce, lo que en general supone que el agua resultante tenga una salinidad muy alta e inadecuada para la mayoría de los usos potenciales.

Intrusión salina

Precisamente esto es lo que puede producir la extracción excesiva de agua de los acuíferos costeros, donde la disminución del recurso permite que el agua salada sea arrastrada hacia las zonas de agua dulce, dejándolos muchas veces inutilizables.

Por este motivo se requiere cada vez de una planificación adecuada, que permita su aprovechamiento responsable y sostenido en el tiempo, reduciendo su vulnerabilidad frente al incremento de la demanda.

 

El cambio climático y la intrusión salina

Otros factores que influyen en la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros son las fluctuaciones de las mareas, los cambios climáticos y del nivel del mar, circunstancias que aumentarán la presión del agua de mar hacia los acuíferos de agua dulce.

Esta situación tiene una enorme relevancia para nuestro país, debido a su extensa longitud costera, a la cantidad de asentamientos urbanos y a las crecientes exigencias de abastecimiento.

Todos estos elementos han impulsado el desarrollo de metodologías de análisis y modelos para la interpretación de este fenómeno, en conjunto con tecnologías y protocolos de observación, control y prevención para mantener la intrusión salina bajo control.

En consecuencia, la gestión de las aguas subterráneas en zonas costeras es un punto crítico para el desarrollo sustentable de las ciudades y de sus actividades económicas. Caracterizar estos escenarios se hace cada vez más imperativo para una gestión planificada del recurso hídrico en un escenario local y mundial con cada vez menos disponibilidad de agua dulce.

Fuentes: Barlow, 2003, FCIHS, 2009, Delft Institute of Water Education, 2018, Modelamiento y Caracterización de la Intrusión Salina en un Acuífero Costero. Autor: Joaquín Godoy, 2019.

La vulnerabilidad o susceptibilidad de un acuífero a la contaminación

Graficar la importancia de los estudios de vulnerabilidad de acuíferos

El concepto «vulnerabilidad de los acuíferos» ha sido ampliamente utilizado por investigadores y legisladores con el objetivo de proteger las aguas subterráneas de la contaminación. 

En concordancia, este término se usa para medir la susceptibilidad de un acuífero a verse afectado negativamente por una carga contaminante impuesta desde la superficie terrestre (Foster, 2013).

Asimismo, el profesor Fidel Ribera define la vulnerabilidad de las aguas subterráneas como la facilidad que tiene un acuífero para hacer frente a los impactos de origen natural o antrópico. 

En otras palabras, este concepto se basa en la siguiente pregunta: ¿pueden los eventuales contaminantes moverse y llegar fácilmente a las aguas subterráneas?

 

Qué determina la vulnerabilidad de un acuífero

Entendemos que la categoría de vulnerabilidad asignada a un sitio o área se basa en la relativa facilidad con la que el agua que se infiltra y los posibles contaminantes pueden llegar a las aguas subterráneas.

Como todas las aguas subterráneas están conectadas hidrológicamente a la superficie terrestre, es la eficacia de esta conexión la que determinará la vulnerabilidad relativa a la contaminación.

Esto quiere decir que la vulnerabilidad de las aguas subterráneas dependerá de las características geológicas e hidrogeológicas intrínsecas de un área. 

Por lo tanto, se considera que los acuíferos que reciben agua (y contaminantes) desde la superficie de manera fácil y rápida son más vulnerables que aquellos que la reciben más lentamente y, en consecuencia, en menor cantidad. 

Además, cuanto más lento sea el movimiento y más larga la trayectoria que recorre el agua y los contaminantes superficiales hacia el acuífero, mayor será el potencial de atenuación de muchos de estos contaminantes.

Tipos de vulnerabilidad en los acuíferos

Desde el punto de vista hidrogeológico, la vulnerabilidad de un acuífero puede clasificarse en natural y específica:

  • Natural o intrínseca: Se define como la suma de sus características o atributos (características geológicas del acuífero e hidrogeológicas) que controlan la aptitud del acuífero para hacer frente a un impacto indeterminado y su capacidad de auto restauración (Vrba y Zaporozec, 1994).
  • Específica: Los mismos autores la definen como la aptitud del acuífero para hacer frente a un tipo de contaminante o impacto en concreto, dentro de su contexto coyuntural y socioeconómico. Por lo tanto, a diferencia de la vulnerabilidad natural, los parámetros que la miden están definidos por el impacto.

Para qué sirve el concepto de vulnerabilidad

El principal objetivo de evaluar y conocer la vulnerabilidad de un acuífero es identificar su sensibilidad a la contaminación. Posteriormente, priorizar las medidas de protección de las aguas subterráneas, para dirigir los recursos de investigación, cuidado y monitoreo de los puntos más vulnerables

Este enfoque permite conocer las causas fundamentales que conducen a la contaminación de los sistemas de aguas subterráneas y representarlas en mapas temáticos a escalas diversas.

Dichos mapas dividen el territorio y permiten definir la “aptitud” de una u otra zona para una determinada actividad. Es decir, son mapas que definen usos u objetivos muy concretos. 

El concepto de vulnerabilidad de los acuíferos también puede ser utilizado para evaluar las diferentes alternativas de trazado y ubicación de proyectos inmobiliarios, energéticos y de obras civiles en general.

Ley sobre Bases Generales del Medio Ambiente (Ley 19.300)

A partir de lo señalado en la Ley 19.300 sobre Bases Generales del Medio Ambiente y el Reglamento para la Dictación de Normas de Calidad Ambiental y de Emisión, Chile ha desarrollado una serie de normas relacionadas con los recursos hídricos.

Es así como en el año 2002 se publica la Norma de Emisión de Residuos Líquidos a Aguas Subterráneas (Decreto Supremo N°46), cuyo objetivo es prevenir la contaminación de las aguas subterráneas, mediante el control de la disposición de los residuos líquidos que se infiltran desde la superficie al acuífero(s) y proteger la calidad ambiental de las aguas subterráneas.

Dado lo anterior, la Dirección General de Aguas (DGA), dando cumplimiento a lo establecido en el Decreto Supremo Nº46, y velando por mantener la calidad medioambiental de las aguas, decide aplicar el método de estimación de vulnerabilidad denominado BGR-modificado.

El Método BGR – Modificado para la estimación de vulnerabilidad

Esta metodología fue desarrollada originalmente en Alemania para evaluar situaciones de recargas por lluvia. Posteriormente, fue modificado por la DGA para que pueda ser aplicado a infiltraciones desde la superficie y estimar así la vulnerabilidad de los acuíferos. 

Básicamente, este método se basa en asignar puntajes a los diversos parámetros, como la tasa de percolación o recarga, el tipo de roca y el espesor de la zona no Saturada, los que mediante una fórmula se traducen en un puntaje total que indica el grado de protección del acuífero bajo las condiciones de infiltración.

Finalmente, este puntaje se correlaciona a través de una tabla con la vulnerabilidad del acuífero, teniendo que una alta protección del acuífero equivale a una vulnerabilidad baja del mismo.

El agua subterránea es un importante recurso natural y una vez contaminada es muy costosa su remediación y en algunos casos, imposible de realizar dentro de un tiempo razonable. (Mackay y Cherry, 1989, Haley et al., 1991).

Por esto, la importancia de evaluar la vulnerabilidad de las aguas subterráneas radica en brindar herramientas significativas para identificar áreas que tienen más probabilidades de contaminarse y así planificar diferentes actividades humanas sin afectarlas.

Si necesitas asesoría para la realización de un estudio de vulnerabilidad, comunícate con nosotros escribiendo a contacto@aquist.cl o directamente en nuestra página de contacto.

[:en]En tiempos de escasez hídrica, la intrusión salina en acuíferos costeros es uno de los fenómenos más preocupantes. A nivel mundial, cerca del 40% de la población vive a menos de 100 kilómetros de la línea de costa, mientras que en Chile, el 21% de los habitantes lo hace a menos de 10 kms del litoral.

Lo anterior, más el rápido crecimiento demográfico, ha incrementado la presión por el uso de agua subterránea destinada al consumo humano y a las actividades productivas.

Qué es la intrusión salina

Se denomina intrusión salina al movimiento permanente o temporal del agua salada tierra adentro, desplazando al agua dulce. Se considera que el agua captada de un acuífero costero se contamina (saliniza) cuando la porción activa de la captación se ve afectada por la zona de mezcla de agua dulce y agua salada o por la propia agua salada.

Una mezcla de aguas que contenga una fracción pequeña de agua salada, del orden del 3 a 4%, añade entre 600 y 800 ppm de cloruros al agua dulce, lo que en general supone que el agua resultante tenga una salinidad muy alta e inadecuada para la mayoría de los usos potenciales.

Intrusión salina

Precisamente esto es lo que puede producir la extracción excesiva de agua de los acuíferos costeros, donde la disminución del recurso permite que el agua salada sea arrastrada hacia las zonas de agua dulce, dejándolos muchas veces inutilizables.

Por este motivo se requiere cada vez de una planificación adecuada, que permita su aprovechamiento responsable y sostenido en el tiempo, reduciendo su vulnerabilidad frente al incremento de la demanda.

 

El cambio climático y la intrusión salina

Otros factores que influyen en la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros son las fluctuaciones de las mareas, los cambios climáticos y del nivel del mar, circunstancias que aumentarán la presión del agua de mar hacia los acuíferos de agua dulce.

Esta situación tiene una enorme relevancia para nuestro país, debido a su extensa longitud costera, a la cantidad de asentamientos urbanos y a las crecientes exigencias de abastecimiento.

Todos estos elementos han impulsado el desarrollo de metodologías de análisis y modelos para la interpretación de este fenómeno, en conjunto con tecnologías y protocolos de observación, control y prevención para mantener la intrusión salina bajo control.

En consecuencia, la gestión de las aguas subterráneas en zonas costeras es un punto crítico para el desarrollo sustentable de las ciudades y de sus actividades económicas. Caracterizar estos escenarios se hace cada vez más imperativo para una gestión planificada del recurso hídrico en un escenario local y mundial con cada vez menos disponibilidad de agua dulce.

Fuentes: Barlow, 2003, FCIHS, 2009, Delft Institute of Water Education, 2018, Modelamiento y Caracterización de la Intrusión Salina en un Acuífero Costero. Autor: Joaquín Godoy, 2019.

Cómo se realiza un estudio hidrogeológico de la cuña salina

Un estudio hidrogeológico de la cuña salina permite conocer el estado actual de un acuífero y la posición e hidrodinámica de la interfaz salina.

Esto, con el objeto de predecir su comportamiento ante diferentes escenarios y disponer de un plan de manejo y control que optimice en cantidad y calidad la explotación del recurso, y la aplicación de medidas de mitigación en caso de ser necesario.

En Aquist realizamos este tipo de estudio mediante una metodología que contempla cuatro grandes etapas:

  • Estudios Línea de Base.
  • Modelo Hidrogeológico Conceptual.
  • Modelo Hidrogeológico Numérico.
  • Gestión de la explotación.

Cómo se realiza un estudio hidrogeológico de la cuña salina - Intresión salina en acuíferos costeros

Etapa 1: Estudios Línea de Base

Corresponde a los trabajos de revisión y análisis de la información existente y a la generación de datos necesarios para definir la línea base del área en estudio. 

Esta generación de nuevos antecedentes corresponde principalmente a la obtención de datos producto de los siguientes trabajos de terreno:

  1. Reconocimiento Geológico, Geomorfológico y Estructural.
  2. Hidrología.
  3. Supervisión de campañas de aplicación de técnicas geofísicas.
  4. Catastro de pozos en el área de estudio.
  5. Monitoreo de niveles y calidad de agua.
  6. Supervisión de levantamiento topográfico.
  7. Ejecución de pruebas de bombeo.
  8. Perfilajes de Conductividad Eléctrica en los pozos.

Etapa 2: Modelo Hidrogeológico Conceptual

Terminada la etapa anterior, se procede a su recopilación para establecer el modelo conceptual hidrogeológico. 

“El Modelo Hidrogeológico Conceptual establece la definición del funcionamiento dinámico del sistema hídrico subterráneo del área de estudio, es decir: las entradas, el movimiento y dirección del flujo, y las salidas, naturales o artificiales, del acuífero en cuestión”.

En esta etapa se representan los elementos más importantes del sistema físico y su comportamiento, basándose en todos los antecedentes técnicos disponibles de las cuatro disciplinas necesarias: geología, hidrología, hidrogeoquímica e hidrogeología.

Por tal motivo, el modelo conceptual tiene que estar confeccionado rigurosamente, dado que sobre esta base se construirán los modelos numéricos.

Los principales aspectos que definen el modelo conceptual son:

  • Marco Geológico: Es la distribución y configuración del acuífero y de las unidades geológicas que lo componen.
  • Marco Hidrológico: Considera el estudio de la componente superficial de las aguas. Incorpora un análisis hidrometeorológico, redes de drenaje, aforo de caudales, análisis de caudales en diferentes periodos de retorno, caracterización fisicoquímicas de las aguas, etc.
  • Marco Hidrogeológico: Incluye la extensión física del sistema acuífero, características hidrogeológicas que impactan o controlan el sistema de flujo de las aguas subterráneas, análisis de las direcciones de flujo de las aguas subterráneas, cálculo de las propiedades hidrogeológicas fundamentales que dominan el flujo subterráneo y el tipo de medio poroso, entre otras actividades. 
  • Hidrogeoquímica: Análisis de la componente química de las aguas subterráneas y superficiales. Considera un análisis integral de la composición química e isotópica de las aguas, análisis espaciales de distribución, aguas extremas, contaminaciones puntuales, etc.
  • Intrusión marina: Análisis integral del comportamiento hidrodinámico e hidrogeoquímico de la interfaz salina. Esta etapa incorpora un análisis del volumen de acuífero vulnerado y sus características fisicoquímicas. Además de la geometría de la cuña salina, la cual es definida de acuerdo a estudios geofísicos e hidrogeoquímicos.
  • Entradas y Salidas de Agua al Sistema Acuífero: Los ejemplos más comunes incluyen bombeos, infiltración, evapotranspiración, drenaje y flujos a o desde cuerpos de agua superficiales. En el modelo conceptual se deben identificar y describir las entradas y salidas de agua, incluyendo los caudales y su variabilidad temporal.
  • Análisis integrado: Corresponde al análisis de cada una de las componentes integradas. El resultado de este análisis es el comportamiento hidrodinámico global del sistema acuífero.

Finalmente, y como parte del modelo conceptual, se realizará un balance de aguas (balance hídrico).

Cómo se realiza un estudio hidrogeológico de la cuña salina - Intresión salina en acuíferos costeros

Etapa 3: Modelo Hidrogeológico Numérico

Sobre la base del modelo conceptual se implementarán los modelos numéricos que permitan analizar la explotación futura para los pozos de la zona

Se consideran principalmente labores de gabinete, basadas en traspasar el modelo conceptual a los modelos numéricos.

Para alcanzar los objetivos planteados se distinguen tres fases principales:

Fase 1: Modelo numérico: A partir del modelo conceptual que explica el funcionamiento del sistema (Etapa 2), así como de la información generada por Aquist (Etapa 1), se construirá un Modelo Numérico en 3D, que permita simular los niveles en el acuífero.

Posteriormente, se realizará un proceso de calibración que consiste en ajustar los niveles calculados por el modelo numérico a los medidos en pozos de observación, modificando los parámetros hidrogeológicos de permeabilidad y almacenamiento en los rangos físicos definidos en el modelo conceptual.

Este proceso es de gran relevancia, porque hace que la herramienta sea representativa del sistema real que se está modelando.

Fase 2: Modelo de densidad variable: Para la simulación numérica de densidad variable se debe incorporar la densidad de agua dulce y la densidad de agua de mar, las cuales serán definidos en el modelo conceptual. Esta modelación tiene como resultado perfiles para el avance de la cuña salina en diferentes escalas de tiempo.

Fase 3: Balance de oferta y demanda: En esta etapa se evaluarán y definirán los escenarios que se aplicarán conjuntamente para el Modelo Numérico y el Modelo de Densidad Variable. Estos permitirán definir la operación sustentable de los pozos.

Uno de los objetivos de esta fase es definir, en conjunto con el cliente, la operación esperada de los pozos. De esta manera, se podrá establecer el tiempo de ejecución del escenario modelado, considerando la sustentabilidad en términos volumétricos y de riesgo de contaminación por intrusión salina.

Cómo se realiza un estudio hidrogeológico de la cuña salina - Intresión salina en acuíferos costeros

Etapa 4: Gestión de la explotación

  • Plan de Manejo de explotación: Con base en los resultados obtenidos en las etapas anteriores, se diseñará un plan de manejo de explotación del recurso hídrico subterráneo disponible, el cual permitirá aumentar la oferta de agua en los periodos de mayor demanda, sin aumentar el riesgo de intrusión salina.
  • Diseño plan de medidas de mitigación y control: El cual permitirá mantener bajo control las variables involucradas en el funcionamiento óptimo del programa de explotación que se defina, las cuales son:

a) Parámetros que podrían verse mayormente afectados producto de la explotación del recurso.

b) Localización de puntos de observación.

c) Indicadores de estado

d) Frecuencia de mediciones.

e) Valores umbral.

f) Plan de acciones y obras a ejecutar para control y/o mitigación.

Para saber más sobre planes de control y seguimiento, recomendamos leer “La importancia del monitoreo y seguimiento de la componente hídrica”.

Finalmente, los trabajos del estudio hidrogeológico de la cuña salina culminan con la elaboración de un informe consolidado con toda la información recopilada y generada por el equipo de hidrogeólogos de Aquist.

En este informe se respalda la elaboración del Modelo Hidrogeológico Conceptual, además de la construcción, calibración y escenarios de simulación a través de la modelación numérica.

Todo esto con el objetivo de determinar el estado de la cuña salina en relación a los acuíferos costeros y gestionar una gestión adecuada y sustentable del recurso.

 

Si necesitas asesoría para la realización de un estudio hidrogeológico de la cuña salina, comunícate con nosotros escribiendo a contacto@aquist.cl o directamente en nuestra página de contacto.

El problema de la intrusión salina en acuíferos costeros

[:es]El problema de la intrusión salina ha ocurrido hasta cierto punto, en muchos de los acuíferos costeros de nuestro país.

Dado que el agua salada no se puede utilizar para algunos procesos productivos, regar cultivos ni ser consumida por las personas, la intrusión de agua salada puede ser muy problemática para las comunidades costeras que dependen del suministro de agua dulce subterránea para su sustento.

El bombeo excesivo de este recurso, el aumento del nivel del mar, entre otros factores, contribuyen a la invasión del agua de mar en los suministros de agua subterránea dulce.

Es por esto que un conocimiento acabado del sistema y un plan de explotación sustentable, permitirán definir estrategias de gestión adecuadas para proteger a todos los usuarios y sus fuentes de agua.

El panorama actual

Actualmente, más del 30% del agua para consumo humano y cerca del 43% del agua para riego y producción de alimentos a nivel mundial corresponde a aguas subterráneas (Centro Internacional de Evaluación de Recursos de Aguas Subterráneas, IGRAC). 

En Chile, el agua subterránea juega un rol relevante para la población, la economía y el medio ambiente; sin embargo, la información disponible para comprender su funcionamiento y evaluar sus reservas parece ser escasa.

El problema de esta falta de información es que muchas veces las acciones de mitigación o remediación llegan demasiado tarde o bien su costo es altísimo.

Un ejemplo claro de esto es el fenómeno de la intrusión salina en acuíferos costeros, el que genera una serie de efectos indeseables, como la inutilización definitiva del acuífero, si no es detectada a tiempo. 

El problema de la intrusión salina

La intrusión salina es un fenómeno que tiene lugar en los acuíferos costeros, donde el agua salada de mar se encuentra en contacto directo con el agua dulce del acuífero costero a través de una interfaz.

Esto supone que el agua salada procedente del mar fluye hacia el subsuelo continental, desplazando u ocupando el volumen correspondiente al agua dulce.

Esta penetración del agua salada tiene como resultado la contaminación de agua dulce.

Por el contrario, el proceso de salinización se detiene cuando la columna de agua dulce se hace mayor, la presión aumenta y consigue igualar a la intrusión del agua de mar, quedando el sistema en un nuevo equilibrio de la interfaz salina.

El estudio del problema de la intrusión salina toma vital importancia en nuestro país, considerando los más de 6435 kilómetros lineales de costa, los cuales no han sido objeto de profundos y detallados estudios.

En países como el nuestro, en el que gran parte del desarrollo económico-social se asienta en zonas costeras, existe un alto riesgo de que el aumento de la demanda por el recurso hídrico subterráneo permita el desplazamiento de la cuña salina, provocando la intrusión de agua salada a los acuíferos y, como consecuencia, disminuya la disponibilidad de agua potable..

Sin embargo, el aumento de la demanda no es el único factor que influye en el proceso de salinización. 

Intrusión salina

Por qué se produce la intrusión salina

Del mismo modo, la salinización del acuífero costero puede estar atribuida también a sedimentos marinos parcialmente lavados dentro o en zonas aledañas al acuífero, desplazamiento de agua salada atrapada en formaciones profundas, infiltración de aguas salobres desde estuarios o fuentes superficiales, entre otros.

A esto podemos agregar que, una mezcla de agua dulce con 2% de agua salada la hace no apta para consumo humano y que la proximidad de los pozos a la línea de costa aumenta la probabilidad de salinización por agua marina.

Los efectos indeseables de la intrusión salina

Entre los efectos indeseables se destacan: 

  • Áreas del acuífero inutilizadas por elevada salinidad.
  • Abandono de puntos de captación de agua subterránea.
  • Necesidad de buscar nuevas fuentes de explotación.
  • Ascenso posterior de niveles freáticos con problemas de inundación de sótanos de edificaciones cercanas a la línea de costa, entre otras. 

En lo posible se debe evitar la ocurrencia de la intrusión salina, ya que la recuperación de los acuíferos puede ser muy costosa, además de considerar tiempos de remediación a una escala decadal. 

No obstante, existen diversas metodologías para lograr la recuperación de las áreas afectadas.

Entre estas se destacan la construcción de barreras físicas en la línea de costa; implementación de barreras hidráulicas de inyección; recarga artificial, reducción de los volúmenes de explotación de agua subterránea; reubicación de los pozos de explotación y depresión de la cuña salina por bombeo.

Intrusión salina en acuíferos costeros - Aquist Hidrogeológica

Qué podemos hacer frente a la intrusión salina

La determinación de la masa de agua salina en un acuífero costero es extremadamente compleja debido a la necesidad de estudios hidrogeológicos, así como mediciones específicas de los niveles de salinidad en diferentes puntos del acuífero. 

De la misma manera, los procesos de contaminación inducida por sobreexplotación de los acuíferos costeros o por el aumento de los niveles del mar, requieren de estudios característicos que involucran trabajo de campo (muestreos y perforaciones) y el uso de modelos numéricos, como herramienta para la toma de decisiones.

Lo anterior, no solo permitirá el análisis de la situación actual y comprensión del fenómeno, sino la evaluación de posibles escenarios futuros que incorporen variables antropogénicas y recursos naturales, como el cambio climático, el crecimiento demográfico y el desarrollo turístico.

Todo esto podría contribuir definitivamente al diseño de estrategias sostenibles para mitigar y controlar los procesos de intrusión salina.

 

Si necesitas asesoría para la realización de un estudio de intrusión salina, comunícate con nosotros escribiendo a contacto@aquist.cl o directamente en nuestra página de contacto.

La importancia del monitoreo y seguimiento de la componente hídrica

El monitoreo de niveles y calidad de la componente hídrica es un ejercicio necesario para la actualización sistemática de los modelos hidrogeológicos conceptuales y numéricos, y para el diagnóstico periódico de un acuífero en explotación.

El requisito fundamental en la mayoría de los programas de monitoreo de la componente hídrica es determinar la variación espacial del volumen y calidad de las aguas subterráneas, ya sea para determinar la distribución del recurso, la extensión de la intrusión salina, la evolución de una posible contaminación o monitorear la efectividad de medidas de mitigación.

En todos estos casos, el propósito es reflejar exactamente la condición de las aguas en el acuífero, lo que supone la necesidad de obtener muestras no contaminadas representativas en un punto específico dentro del sistema de aguas subterráneas en forma periódica.

De esta manera, la implementación de un programa de monitoreo de la componente hídrica permitirá alimentar el modelo hidrogeológico conceptual y numérico existentes, además de conocer la calidad y cantidad del recurso hídrico, con el objeto de que la toma de decisiones respecto a la gestión sea de acuerdo al plan de explotación proyectado.

Mostrar el monitoreo de la componente hídrica.

Objetivos del Monitoreo

El aumento de los factores antrópicos, la sobre explotación y la intensificación de las actividades socioeconómicas, están ocasionando un riesgo de contaminación de aguas subterráneas, el que debe ser ampliamente monitoreado para identificar el inicio de la contaminación tan pronto como sea posible, de manera que permita la introducción de medidas oportunas de control.

De acuerdo a lo anterior, los principales objetivos de un sistema de monitoreo son:

  • Medir los niveles y la calidad de los recursos hídricos subterráneos.
  • Registrar los caudales de extracción del sistema de agua subterránea destinado para riego, industria y población.
  • Evaluar las condiciones de humedad y la recarga a la napa freática.
  • Detectar oportunamente y registrar el impacto de eventos extremos, como inundaciones, sequías y contaminaciones.
  • Caracterizar las descargas de fuentes contaminantes puntuales y no puntuales.
  • Difundir y transferir eficazmente los datos a la organización.
  • Proporcionar indicadores para la gestión de agua subterránea.
  • Identificar las necesidades de información sobre condiciones regionales y puntuales.
  • Brindar datos de entrada para la elaboración y calibración de modelos numéricos hidrogeológicos.
  • Caracterizar la evolución de los recursos hídricos subterráneos considerando el volumen y la calidad del agua.

Monitoreo de los recursos hídricos

Cabe destacar que la exactitud y significado de los resultados de un monitoreo necesitan ser evaluados a través de acciones de seguimiento apropiadas. Por ejemplo, el control de fuentes de contaminación, la descontaminación de acuíferos, el tratamiento del suministro de agua y modificaciones en la explotación del acuífero, entre otras.

¿Qué se hace con los datos obtenidos de un monitoreo?

Toda la información obtenida permitirá contar con un historial detallado, tanto de la evolución de la superficie piezométrica, como de la calidad de las aguas. Datos que posteriormente servirán para responder diversas preguntas acerca de los recursos hídricos subterráneos a una variedad de escalas tanto espaciales como temporales.

Esta información será una herramienta fundamental para la actualización de los modelos conceptuales y numéricos como herramienta de gestión de la explotación del agua.

Monitoreo de agua subterránea

Ventajas de implementar un Monitoreo de aguas subterránea

Como hemos visto, los sistemas de monitoreo constituyen una herramienta para la gestión de los recursos hídricos. Entre sus principales ventajas destacan: 

  • La identificación de necesidades de información respecto al estado del agua subterránea.
  • El acceso a la información de todos los actores que participan en el uso de los recursos hídricos subterráneos.
  • La gestión sistematizada de datos.
  • Generación de información de entrada para modelos hidrogeológicos y simulación de escenarios predictivos.
  • Permite que las empresas e instituciones tomen las mejores decisiones acerca de la gestión de los recursos hídricos subterráneos.
  • Permite la elaboración de indicadores de procesos, resultados e impactos para poder evaluar el desempeño de la gestión del agua subterránea.

 

El Monitoreo como fuente de los Modelos Hidrogeológicos Conceptuales 

A medida que la escasez hídrica se ha hecho más notoria, el uso del agua subterránea se ha ido incrementando de manera significativa.

Por consiguiente, si queremos mejorar las condiciones de vida, el desarrollo económico y social, es necesario establecer el rol fundamental del agua subterránea en el ciclo hidrológico y la relación directa que tiene con la disponibilidad del recurso para la satisfacción de necesidades. Por ende, su estudio, análisis, y comprensión es importante para la elaboración de estrategias que conlleven a su cuidado, preservación y conservación.

Al mismo tiempo, es importante mencionar que los modelos hidrogeológicos son una representación logarítmica o matemática de condiciones y/o características dinámicas y estáticas del recurso hídrico subterráneo, los que buscan incorporar características hidrogeológicas, como: 

  • Los niveles piezométricos.
  • Las zonas de descarga y recarga disponibles.
  • Las condiciones de flujo del agua subterránea.
  • Y más información que sea relevante, y posiblemente necesaria, para establecer la relación con las fuentes de agua superficial, condiciones climáticas e hidrológicas con el estado de las aguas subterráneas del área donde se desarrolle el modelo.

Por lo tanto, el incremento en la utilización de las aguas subterráneas hace necesario conocer la calidad del recurso, por medio de la medición de parámetros característicos que proporcionen información real acerca del estado actual del agua, para establecer e implementar diferentes acciones de protección y regulación del uso del recurso.

Monitoreo de la componente hídrica - Aquist Hidrogeológica

Un ejemplo claro de lo anterior es cuando se presenta algún tipo de alteración de la calidad del agua o un descenso importante en los niveles de disponibilidad, ya que la autoridad ambiental podría solicitar la realización de diferentes acciones para su remediación, como una presentación más frecuente de los niveles o la implementación y seguimiento continuo al plan de uso eficiente del agua.

Es por esta razón que las acciones de control y seguimiento, encaminadas a la conservación y preservación del recurso, son tan relevantes.

Es mediante una red de monitoreo de aguas subterráneas que se recolectan datos de importancia con el propósito de identificar alteraciones en la hidrodinámica subterránea, ya sea por efecto de otros puntos de agua que se encuentran en operación o cambios en alguna variable del ciclo hidrológico. 

En este sentido, y con el objetivo de establecer una línea base sobre las condiciones actuales del acuífero, de  identificar alertas tempranas y generar información para la gestión del recurso, es necesario contar con la elaboración de un Modelo Hidrogeológico Conceptual que permita entender el funcionamiento total de la hidrodinámica del sector y no sólo mediciones puntuales en uno o más puntos de captación de aguas subterráneas.

Lamentablemente, no podemos gestionar algo que no conocemos. Por este motivo, el monitoreo pretende generar conocimiento sobre los sistemas hidrogeológicos, para comprender el impacto sufrido por actividades de origen antrópico, la necesidad de prevenir la degradación del recurso en el futuro y la manera de remediar sistemas acuíferos impactados tiempo atrás. La meta principal de la gestión de acuíferos es explotar los recursos de agua subterránea de manera responsable, así como monitorear y controlar los impactos de su extracción.

Infografía sobre los objetivos de realizar un monitoreo de la componente hídrica

Si necesitas asesoría para la implementación de un programa de Monitoreo, comunícate con nosotros escribiendo a contacto@aquist.cl o directamente en nuestra página de contacto.[:en]En tiempos de escasez hídrica, la intrusión salina en acuíferos costeros es uno de los fenómenos más preocupantes. A nivel mundial, cerca del 40% de la población vive a menos de 100 kilómetros de la línea de costa, mientras que en Chile, el 21% de los habitantes lo hace a menos de 10 kms del litoral.

Lo anterior, más el rápido crecimiento demográfico, ha incrementado la presión por el uso de agua subterránea destinada al consumo humano y a las actividades productivas.

Qué es la intrusión salina

Se denomina intrusión salina al movimiento permanente o temporal del agua salada tierra adentro, desplazando al agua dulce. Se considera que el agua captada de un acuífero costero se contamina (saliniza) cuando la porción activa de la captación se ve afectada por la zona de mezcla de agua dulce y agua salada o por la propia agua salada.

Una mezcla de aguas que contenga una fracción pequeña de agua salada, del orden del 3 a 4%, añade entre 600 y 800 ppm de cloruros al agua dulce, lo que en general supone que el agua resultante tenga una salinidad muy alta e inadecuada para la mayoría de los usos potenciales.

Intrusión salina

Precisamente esto es lo que puede producir la extracción excesiva de agua de los acuíferos costeros, donde la disminución del recurso permite que el agua salada sea arrastrada hacia las zonas de agua dulce, dejándolos muchas veces inutilizables.

Por este motivo se requiere cada vez de una planificación adecuada, que permita su aprovechamiento responsable y sostenido en el tiempo, reduciendo su vulnerabilidad frente al incremento de la demanda.

 

El cambio climático y la intrusión salina

Otros factores que influyen en la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros son las fluctuaciones de las mareas, los cambios climáticos y del nivel del mar, circunstancias que aumentarán la presión del agua de mar hacia los acuíferos de agua dulce.

Esta situación tiene una enorme relevancia para nuestro país, debido a su extensa longitud costera, a la cantidad de asentamientos urbanos y a las crecientes exigencias de abastecimiento.

Todos estos elementos han impulsado el desarrollo de metodologías de análisis y modelos para la interpretación de este fenómeno, en conjunto con tecnologías y protocolos de observación, control y prevención para mantener la intrusión salina bajo control.

En consecuencia, la gestión de las aguas subterráneas en zonas costeras es un punto crítico para el desarrollo sustentable de las ciudades y de sus actividades económicas. Caracterizar estos escenarios se hace cada vez más imperativo para una gestión planificada del recurso hídrico en un escenario local y mundial con cada vez menos disponibilidad de agua dulce.

Fuentes: Barlow, 2003, FCIHS, 2009, Delft Institute of Water Education, 2018, Modelamiento y Caracterización de la Intrusión Salina en un Acuífero Costero. Autor: Joaquín Godoy, 2019.

Aguas subterráneas: Haciendo visible lo invisible” el tema del Día Mundial del Agua 2022

Reflejar la importancia de las aguas subterráneas

Precisamente sobre este tema versa el Día Mundial del Agua 2022 que, bajo el título de la campaña “Aguas subterráneas: haciendo visible lo invisible”, busca poner de manifiesto la importancia de estas aguas que, bajo nuestros pies e invisibles a nuestros ojos, son la base que sustenta el desarrollo económico, social y ambiental de las comunidades y, por tanto, desempeñan un papel fundamental en la adaptación al cambio climático. De hecho, este se deja sentir a través del agua, ya sea por el exceso a través de inundaciones en algunos lugares o por la escasez en otros, donde las aguas subterráneas pueden ser la única fuente de agua al alcance de la población.

El agua subterránea es un recurso vital que proporciona casi la mitad del agua potable en todo el mundo, alrededor del 40 % del agua para la agricultura de regadío y alrededor de 1/3 del agua necesaria para la industria. Sostiene los ecosistemas, mantiene el flujo base de los ríos y previene el hundimiento de la tierra y la intrusión de agua de mar. El agua subterránea es una parte importante del proceso de adaptación al cambio climático y, a menudo, es una solución para las personas que no tienen acceso a agua potable.

A pesar de estos hechos y cifras, el agua subterránea está fuera de la vista y de la mente de la mayoría de las personas. Las actividades humanas (incluido el crecimiento demográfico y económico) y la variabilidad climática están aumentando rápidamente la presión sobre los recursos de aguas subterráneas: se informa de graves problemas de agotamiento y contaminación en muchas partes del mundo.

¿Qué son las aguas subterráneas?

Son aquellos recursos hídricos que se encuentran bajo tierra, en los acuíferos, que son formaciones geológicas de rocas, arenas y gravas que contienen cantidades importantes de agua. Tras alimentar manantiales, ríos, lagos y humedales, estas aguas finalmente se filtran a los océanos. Su principal fuente de recarga es la lluvia y la nieve que se infiltran en el suelo. Pueden extraerse a la superficie por medio de bombas y pozos.

¿Por qué son importantes?

Casi toda el agua dulce en estado líquido del mundo es agua subterránea. La vida no sería posible sin ellas. La mayoría de las zonas áridas del planeta dependen por completo de este recurso, que suministra una gran proporción del agua que utilizamos para fines de consumo, saneamiento, producción de alimentos y procesos industriales. Asimismo, las aguas subterráneas son decisivas para el buen funcionamiento de los ecosistemas, como los humedales y los ríos.

Las consecuencias de la sobreexplotación del recurso subterránea pueden ser, entre otras, la inestabilidad del suelo y la subsidencia y, en las regiones costeras, la intrusión de agua marina bajo tierra.

¿Por qué debemos cuidar las aguas subterráneas?

Hablamos de sobreexplotación cuando se extrae más agua de los acuíferos de la que se recarga con la lluvia y la nieve. Muchas zonas deben encarar este problema que, si se perpetúa, finalmente supone el agotamiento del recurso.

Las aguas subterráneas están contaminadas en muchos lugares y su regeneración a menudo conlleva procesos largos y difíciles. Esto aumenta los costos de tratamiento de las aguas subterráneas, y a veces incluso impide su uso.

En otros lugares, desconocemos la cantidad de agua subterránea que se oculta bajo nuestros pies, lo que significa que podríamos estar desaprovechando un recurso hídrico potencialmente vital.

El estudio, la protección y la utilización de las aguas subterráneas de forma sostenible será fundamental tanto para sobrevivir al cambio climático y adaptarse a sus efectos como para satisfacer las necesidades de una población en constante crecimiento.

Día mundial del agua 2022

¿Qué podemos hacer en relación con las aguas subterráneas?

Aunque las aguas subterráneas siempre han tenido una enorme trascendencia, esa importancia no se ha reconocido plenamente. Debemos proteger las aguas subterráneas de la contaminación y utilizarlas de forma sostenible, tratando de lograr un equilibrio entre las necesidades de las personas y las del planeta.

Las aguas subterráneas desempeñan una función vital en los sistemas hídricos y de saneamiento, la agricultura, la industria, los ecosistemas y las estrategias de adaptación al cambio climático, y ello debe quedar patente en la formulación de políticas de desarrollo sostenible.

Calidad y contaminación de las aguas subterráneas

Las amenazas a las que puede estar sujeta la calidad de las aguas subterráneas son la contaminación de origen natural (contaminación geogénica) y las fuentes contaminantes procedentes del uso del suelo y de otras actividades humanas (contaminación antrópica).

Dos de los contaminantes geogénicos más extendidos son el arsénico y el flúor. La contaminación natural por arsénico de las aguas subterráneas afecta a millones de personas en todos los continentes. Por tanto, la calidad de las aguas subterráneas debe ser objeto de evaluación y monitoreo periódicos.
La contaminación antrópica comprende los efectos de la intensificación de las actividades agrícolas, la urbanización, el crecimiento demográfico y el cambio climático, así como el uso de nitratos y pesticidas que constituyen una amenaza para la calidad de las aguas subterráneas.

Fuente: UN Water: https://www.unwater.org/[:en]En tiempos de escasez hídrica, la intrusión salina en acuíferos costeros es uno de los fenómenos más preocupantes. A nivel mundial, cerca del 40% de la población vive a menos de 100 kilómetros de la línea de costa, mientras que en Chile, el 21% de los habitantes lo hace a menos de 10 kms del litoral.

Lo anterior, más el rápido crecimiento demográfico, ha incrementado la presión por el uso de agua subterránea destinada al consumo humano y a las actividades productivas.

Qué es la intrusión salina

Se denomina intrusión salina al movimiento permanente o temporal del agua salada tierra adentro, desplazando al agua dulce. Se considera que el agua captada de un acuífero costero se contamina (saliniza) cuando la porción activa de la captación se ve afectada por la zona de mezcla de agua dulce y agua salada o por la propia agua salada.

Una mezcla de aguas que contenga una fracción pequeña de agua salada, del orden del 3 a 4%, añade entre 600 y 800 ppm de cloruros al agua dulce, lo que en general supone que el agua resultante tenga una salinidad muy alta e inadecuada para la mayoría de los usos potenciales.

Intrusión salina

Precisamente esto es lo que puede producir la extracción excesiva de agua de los acuíferos costeros, donde la disminución del recurso permite que el agua salada sea arrastrada hacia las zonas de agua dulce, dejándolos muchas veces inutilizables.

Por este motivo se requiere cada vez de una planificación adecuada, que permita su aprovechamiento responsable y sostenido en el tiempo, reduciendo su vulnerabilidad frente al incremento de la demanda.

 

El cambio climático y la intrusión salina

Otros factores que influyen en la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros son las fluctuaciones de las mareas, los cambios climáticos y del nivel del mar, circunstancias que aumentarán la presión del agua de mar hacia los acuíferos de agua dulce.

Esta situación tiene una enorme relevancia para nuestro país, debido a su extensa longitud costera, a la cantidad de asentamientos urbanos y a las crecientes exigencias de abastecimiento.

Todos estos elementos han impulsado el desarrollo de metodologías de análisis y modelos para la interpretación de este fenómeno, en conjunto con tecnologías y protocolos de observación, control y prevención para mantener la intrusión salina bajo control.

En consecuencia, la gestión de las aguas subterráneas en zonas costeras es un punto crítico para el desarrollo sustentable de las ciudades y de sus actividades económicas. Caracterizar estos escenarios se hace cada vez más imperativo para una gestión planificada del recurso hídrico en un escenario local y mundial con cada vez menos disponibilidad de agua dulce.

Fuentes: Barlow, 2003, FCIHS, 2009, Delft Institute of Water Education, 2018, Modelamiento y Caracterización de la Intrusión Salina en un Acuífero Costero. Autor: Joaquín Godoy, 2019.