[:es]El monitoreo hidrogeológico es un proceso fundamental en la gestión y conservación de los recursos hídricos subterráneos. Consiste en la medición y análisis de los parámetros físicos y químicos del agua subterránea, con el objetivo de obtener información sobre el estado de los acuíferos y detectar posibles cambios o impactos causados por la actividad humana o natural.

Veamos algunos de los aspectos más relevantes del monitoreo hidrogeológico.

Importancia del monitoreo hidrogeológico

El monitoreo hidrogeológico es esencial para la gestión y planificación del uso de los recursos hídricos subterráneos. Permite conocer la cantidad y calidad del agua subterránea, identificar posibles fuentes de contaminación y determinar la eficacia de las medidas de protección y restauración.

Además, el monitoreo es necesario para detectar posibles cambios en los acuíferos causados por factores como el cambio climático, la urbanización o la extracción excesiva de agua.

Objetivos del Monitoreo Hidrogeológico

El seguimiento ambiental hidrogeológico tiene como objetivo principal la protección y conservación de los recursos hídricos subterráneos. Entre los objetivos específicos se encuentran:

  • Detectar y evaluar posibles impactos ambientales causados por la actividad humana o natural.
  • Evaluar la eficacia de las medidas de protección y restauración del acuífero.
  • Identificar las áreas más vulnerables del acuífero y establecer planes de gestión y conservación.
  • Establecer una línea base para la evaluación de posibles cambios en el acuífero.

El monitoreo hidrogeológico… consiste en la medición y análisis de los parámetros físicos y químicos del agua subterránea, con el objetivo de obtener información sobre el estado de los acuíferos y detectar posibles cambios o impactos causados por la actividad humana o natural.

Parámetros medidos en el monitoreo hidrogeológico

El monitoreo hidrogeológico implica la medición de una serie de parámetros físicos y químicos del agua subterránea. Algunos de los parámetros más comunes son:

  • Nivel del agua: se mide la profundidad del agua en el pozo o sondeo de monitoreo, lo que permite determinar la cantidad de agua subterránea disponible.
  • Conductividad eléctrica: la conductividad eléctrica del agua está relacionada con la cantidad de sales y otros minerales presentes en el agua subterránea.
  • pH: el pH del agua indica su acidez o alcalinidad, y puede variar debido a la presencia de contaminantes.
  • Temperatura: la temperatura del agua puede indicar la presencia de fuentes de calor, como la actividad geotérmica.
  • Contaminantes: se miden diversos contaminantes, como nitratos, cloruros, metales pesados y productos químicos, para detectar posibles fuentes de contaminación.

Metodologías de monitoreo hidrogeológico

Existen diferentes metodologías de monitoreo hidrogeológico, dependiendo de los objetivos y recursos disponibles:

  • Monitoreo puntual: se realizan mediciones en un único punto de monitoreo, con el objetivo de obtener información sobre las condiciones locales del acuífero.
  • Monitoreo a lo largo del tiempo: se realizan mediciones en un mismo punto de monitoreo a lo largo del tiempo, para detectar posibles cambios en el acuífero.
  • Monitoreo en red: se establece una red de puntos de monitoreo en el acuífero, con el objetivo de obtener información más completa sobre el estado y funcionamiento del acuífero.
  • Monitoreo remoto: se utilizan técnicas de teledetección o sensores para realizar mediciones a distancia, lo que permite una mayor eficiencia y reducción de costos.

En cualquier caso, la metodología de seguimiento ambiental hidrogeológico debe ser diseñada de acuerdo a las características y objetivos específicos del acuífero a monitorear.

El seguimiento ambiental hidrogeológico es una actividad esencial para la gestión y protección de los recursos hídricos subterráneos. La evaluación periódica del estado del acuífero permitirá detectar posibles impactos ambientales, identificar áreas vulnerables y establecer planes de gestión y conservación.

¿Tienes alguna pregunta o necesitas más información sobre nuestros servicios? No dudes en contactarnos para apoyar tus proyectos.[:en]En tiempos de escasez hídrica, la intrusión salina en acuíferos costeros es uno de los fenómenos más preocupantes. A nivel mundial, cerca del 40% de la población vive a menos de 100 kilómetros de la línea de costa, mientras que en Chile, el 21% de los habitantes lo hace a menos de 10 kms del litoral.

Lo anterior, más el rápido crecimiento demográfico, ha incrementado la presión por el uso de agua subterránea destinada al consumo humano y a las actividades productivas.

Qué es la intrusión salina

Se denomina intrusión salina al movimiento permanente o temporal del agua salada tierra adentro, desplazando al agua dulce. Se considera que el agua captada de un acuífero costero se contamina (saliniza) cuando la porción activa de la captación se ve afectada por la zona de mezcla de agua dulce y agua salada o por la propia agua salada.

Una mezcla de aguas que contenga una fracción pequeña de agua salada, del orden del 3 a 4%, añade entre 600 y 800 ppm de cloruros al agua dulce, lo que en general supone que el agua resultante tenga una salinidad muy alta e inadecuada para la mayoría de los usos potenciales.

Intrusión salina

Precisamente esto es lo que puede producir la extracción excesiva de agua de los acuíferos costeros, donde la disminución del recurso permite que el agua salada sea arrastrada hacia las zonas de agua dulce, dejándolos muchas veces inutilizables.

Por este motivo se requiere cada vez de una planificación adecuada, que permita su aprovechamiento responsable y sostenido en el tiempo, reduciendo su vulnerabilidad frente al incremento de la demanda.

 

El cambio climático y la intrusión salina

Otros factores que influyen en la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros son las fluctuaciones de las mareas, los cambios climáticos y del nivel del mar, circunstancias que aumentarán la presión del agua de mar hacia los acuíferos de agua dulce.

Esta situación tiene una enorme relevancia para nuestro país, debido a su extensa longitud costera, a la cantidad de asentamientos urbanos y a las crecientes exigencias de abastecimiento.

Todos estos elementos han impulsado el desarrollo de metodologías de análisis y modelos para la interpretación de este fenómeno, en conjunto con tecnologías y protocolos de observación, control y prevención para mantener la intrusión salina bajo control.

En consecuencia, la gestión de las aguas subterráneas en zonas costeras es un punto crítico para el desarrollo sustentable de las ciudades y de sus actividades económicas. Caracterizar estos escenarios se hace cada vez más imperativo para una gestión planificada del recurso hídrico en un escenario local y mundial con cada vez menos disponibilidad de agua dulce.

Fuentes: Barlow, 2003, FCIHS, 2009, Delft Institute of Water Education, 2018, Modelamiento y Caracterización de la Intrusión Salina en un Acuífero Costero. Autor: Joaquín Godoy, 2019.

[:zh]En tiempos de escasez hídrica, la intrusión salina en acuíferos costeros es uno de los fenómenos más preocupantes. A nivel mundial, cerca del 40% de la población vive a menos de 100 kilómetros de la línea de costa, mientras que en Chile, el 21% de los habitantes lo hace a menos de 10 kms del litoral.

Lo anterior, más el rápido crecimiento demográfico, ha incrementado la presión por el uso de agua subterránea destinada al consumo humano y a las actividades productivas.

Qué es la intrusión salina

Se denomina intrusión salina al movimiento permanente o temporal del agua salada tierra adentro, desplazando al agua dulce. Se considera que el agua captada de un acuífero costero se contamina (saliniza) cuando la porción activa de la captación se ve afectada por la zona de mezcla de agua dulce y agua salada o por la propia agua salada.

Una mezcla de aguas que contenga una fracción pequeña de agua salada, del orden del 3 a 4%, añade entre 600 y 800 ppm de cloruros al agua dulce, lo que en general supone que el agua resultante tenga una salinidad muy alta e inadecuada para la mayoría de los usos potenciales.

Intrusión salina

Precisamente esto es lo que puede producir la extracción excesiva de agua de los acuíferos costeros, donde la disminución del recurso permite que el agua salada sea arrastrada hacia las zonas de agua dulce, dejándolos muchas veces inutilizables.

Por este motivo se requiere cada vez de una planificación adecuada, que permita su aprovechamiento responsable y sostenido en el tiempo, reduciendo su vulnerabilidad frente al incremento de la demanda.

 

El cambio climático y la intrusión salina

Otros factores que influyen en la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros son las fluctuaciones de las mareas, los cambios climáticos y del nivel del mar, circunstancias que aumentarán la presión del agua de mar hacia los acuíferos de agua dulce.

Esta situación tiene una enorme relevancia para nuestro país, debido a su extensa longitud costera, a la cantidad de asentamientos urbanos y a las crecientes exigencias de abastecimiento.

Todos estos elementos han impulsado el desarrollo de metodologías de análisis y modelos para la interpretación de este fenómeno, en conjunto con tecnologías y protocolos de observación, control y prevención para mantener la intrusión salina bajo control.

En consecuencia, la gestión de las aguas subterráneas en zonas costeras es un punto crítico para el desarrollo sustentable de las ciudades y de sus actividades económicas. Caracterizar estos escenarios se hace cada vez más imperativo para una gestión planificada del recurso hídrico en un escenario local y mundial con cada vez menos disponibilidad de agua dulce.

Fuentes: Barlow, 2003, FCIHS, 2009, Delft Institute of Water Education, 2018, Modelamiento y Caracterización de la Intrusión Salina en un Acuífero Costero. Autor: Joaquín Godoy, 2019.

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